Putin condiciona un posible encuentro con Zelenski a la firma de un acuerdo de paz definitivo
El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, manifestó este sábado su disposición para mantener una reunión con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, en el territorio de un tercer país. No obstante, el mandatario ruso estableció como condición indispensable que el encuentro se produzca únicamente tras la consolidación de un tratado de paz definitivo que ponga fin a las hostilidades actuales.
Según declaraciones recogidas por la agencia de noticias TASS, Putin enfatizó que cualquier diálogo de alto nivel debe estar supeditado a un acuerdo diseñado con una perspectiva de largo plazo. «Sería posible reunirse en un tercer país, pero solo si se alcanza un acuerdo definitivo sobre un tratado de paz», señaló el líder ruso ante los medios de comunicación durante la jornada conmemorativa del Día de la Victoria.
En el ámbito de las negociaciones actuales, el jefe del Kremlin informó que la administración ucraniana no ha presentado hasta el momento propuestas formales para el intercambio de prisioneros. Este punto resulta crítico tras el anuncio de una tregua de tres días gestionada bajo la mediación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que buscaba establecer un corredor humanitario y de desescalada temporal.
Durante la rueda de prensa, Putin también fue interpelado sobre las características del reciente desfile militar en la Plaza Roja, donde se observó una notable ausencia de equipo militar pesado. El mandatario justificó esta decisión señalando que las prioridades estratégicas de Rusia se encuentran actualmente en el despliegue operativo en Ucrania, en el marco de lo que el Kremlin denomina «operación militar especial».
De acuerdo con el testimonio oficial, la omisión de armamento en los actos que conmemoran el triunfo de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi no respondió únicamente a protocolos de seguridad. El ejecutivo ruso subrayó que las Fuerzas Armadas deben focalizar su atención y recursos técnicos en la consecución de los objetivos militares en curso para garantizar lo que definió como la «derrota final» de las fuerzas opositoras.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta sensibilidad diplomática, coincidiendo con el cese al fuego declarado por Moscú para los días 8 y 9 de mayo, en honor al aniversario de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. El escenario internacional permanece a la expectativa de una respuesta oficial por parte de Kiev respecto a las nuevas condiciones planteadas por la presidencia rusa.


