Varios alcaldes del PSOE secundarán las concentraciones por Ceuta pese a las directrices de la dirección federal
La dirección federal del PSOE afronta una disparidad de criterios interna ante las movilizaciones en apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta convocadas para este miércoles por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Al menos una docena de alcaldes socialistas han confirmado que participarán en las concentraciones de solidaridad, desatendiendo la circular remitida desde Ferraz en la que se instaba a los cargos públicos del partido a no secundar unos actos que la dirección califica de «partidistas» y contrarios al Gobierno de España.
La controversia surge tras el llamamiento realizado por la presidenta de la FEMP, María José García-Pelayo (PP), para realizar actos de apoyo frente a los ayuntamientos tras la crisis migratoria que afectó a la ciudad autónoma. Desde la sede central del PSOE se ha criticado que la convocatoria se realizó de forma «unilateral» y sin el consenso de los órganos de gobierno del organismo municipalista, donde otros siete partidos políticos han reprochado las formas de la presidencia.
A pesar de la consigna oficial, regidores de ciudades de relevancia han decidido mantener su presencia en las movilizaciones. El alcalde de León, José Antonio Díez, ha sido uno de los perfiles más destacados en confirmar su asistencia, argumentando la necesidad de mostrar «altura de Estado» y solidaridad con el pueblo ceutí por encima de las siglas políticas. En una línea similar, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, no solo participará en el acto, sino que procederá a la lectura de un manifiesto consensuado con el resto de los grupos municipales de su consistorio.
Para mitigar el posible conflicto con la dirección federal, muchos de estos alcaldes han optado por una vía intermedia: mantener la concentración pero modificar el horario original propuesto por la FEMP. De este modo, buscan desvincularse de la convocatoria formal liderada por el Partido Popular sin renunciar al acto de apoyo institucional. Ciudades como Chiclana, Sagunto, Almendralejo o Moguer se encuentran entre las localidades que han confirmado algún tipo de acto oficial.
La portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, se ha referido a estos regidores como «versos sueltos» dentro de la organización. No obstante, fuentes del partido han confirmado que no existe intención de iniciar expedientes disciplinarios ni realizar apercibimientos formales contra los alcaldes que decidan participar. Mínguez reiteró que la posición oficial del partido es de rechazo a lo que consideran una «instrumentalización» de la crisis de Ceuta para desgastar la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La sensibilidad es especialmente alta en las agrupaciones municipales de Andalucía, donde diversos alcaldes han manifestado su intención de sumarse a las muestras de apoyo debido a la proximidad física e histórica con las ciudades autónomas. Incluso el PSOE de Ceuta ha anunciado que estará presente en las movilizaciones para situarse «al lado de la gente», subrayando la excepcionalidad de la situación local frente a las directrices de Madrid.
La crisis que motiva estos actos se remonta a los últimos días de julio, cuando se produjo una entrada masiva de personas en la ciudad autónoma. Según cifras del Ejecutivo central, unos 5.000 ciudadanos extranjeros permanecen todavía en territorio ceutí, mientras que las autoridades locales elevan esa cifra hasta los 10.000. El Gobierno de España ha mantenido su compromiso de gestionar el retorno de estas personas a Marruecos en el marco de los acuerdos bilaterales vigentes.
En el ámbito institucional de la FEMP, la tensión ha provocado una fractura entre el bloque liderado por el Partido Popular y el resto de formaciones políticas. Los representantes del PSOE en el organismo denuncian que se ha vulnerado el funcionamiento democrático de la federación al no someter la convocatoria a votación ni a consulta previa con los portavoces de los diferentes grupos, lo que ha derivado en este escenario de fragmentación en la respuesta municipal.


