El Gobierno británico flexibiliza la normativa de ‘slots’ aéreos ante posibles riesgos en el suministro de combustible
El Ejecutivo del Reino Unido ha anunciado este domingo una medida excepcional que permitirá a las compañías aéreas cancelar o reorganizar sus vuelos de forma anticipada sin perder sus derechos de despegue y aterrizaje, conocidos como ‘slots’. Esta decisión responde a la necesidad de otorgar flexibilidad operativa a las aerolíneas ante el riesgo potencial de interrupciones en el suministro de queroseno, derivado de la actual inestabilidad geopolítica en Oriente Medio.
Bajo la normativa ordinaria vigente en aeropuertos de alta demanda, como Heathrow o Gatwick, las operadoras deben utilizar al menos el 80 % de sus franjas horarias asignadas para conservarlas de cara a la siguiente temporada. El nuevo plan del Gobierno suspende temporalmente esta obligación, permitiendo a las empresas ajustar su programación con semanas de antelación y evitar así cancelaciones de último minuto que impacten directamente en los usuarios durante la temporada alta de verano.
A pesar de la implementación de esta medida, el Ministerio de Transporte ha subrayado que, en la actualidad, no existe una escasez de combustible en el país y que las aerolíneas no están experimentando dificultades de abastecimiento. No obstante, el Reino Unido importa aproximadamente el 65 % del queroseno que consume, con una dependencia significativa de los flujos provenientes de Oriente Medio. El posible cierre del estrecho de Ormuz, en el marco del conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, ha elevado las alertas sobre la seguridad energética en el sector aéreo.
Optimización de rutas y diversificación del suministro
La exención normativa facilitará que las compañías agrupen servicios en rutas con múltiples frecuencias diarias, trasladando a los pasajeros de varios vuelos a uno solo. Este ajuste busca reducir el consumo de combustible y priorizar las conexiones con destinos que cuentan con menor frecuencia de vuelos, como ciertas rutas turísticas que no disponen de servicios diarios.
Paralelamente a estas medidas de gestión de demanda, el Ejecutivo laborista ha informado de que trabaja en coordinación con refinerías y socios internacionales para reforzar y diversificar las fuentes de suministro de combustible para aviación. Asimismo, se estudia la posibilidad de introducir cambios técnicos similares en las reglas de ‘slots’ para las temporadas de verano e invierno del año 2026, con el fin de consolidar la resiliencia del sector.
Críticas y posicionamiento oficial
La reforma ha encontrado oposición en diversos sectores. Organizaciones de consumidores y partidos de la oposición han expresado su preocupación por que esta flexibilidad facilite cambios discrecionales en los vuelos que perjudiquen a los pasajeros, especialmente en trayectos de corta distancia o con escalas. Argumentan que la medida podría mermar los derechos de los usuarios en favor de la rentabilidad de las aerolíneas.
Por su parte, la ministra de Transporte, Heidi Alexander, defendió la iniciativa como un ejercicio de previsión institucional. «No hay problemas inmediatos de suministro, pero nos estamos preparando para dar a las familias certidumbre a largo plazo y evitar interrupciones innecesarias en los aeropuertos este verano», señaló. Según Alexander, la legislación dota a la industria de las herramientas necesarias para actuar con antelación, protegiendo tanto la estabilidad de las empresas como la planificación de los viajeros.


