Repsol y el Gobierno de Venezuela firman un acuerdo para analizar nuevos desarrollos petroleros y gasíferos
La compañía energética Repsol y el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela, junto a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), han suscrito este martes un acuerdo estratégico para analizar el desarrollo de una nueva zona de extracción de crudo en el área Horcón, situada al sureste del lago Maracaibo. El pacto busca fortalecer la presencia de la firma española en el país mediante la exploración de nuevos yacimientos y la evaluación de oportunidades en el sector del gas natural.
El encuentro formal tuvo lugar en Caracas y contó con la participación del consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, y el director general de exploración y producción, Francisco Gea. Por la parte venezolana, asistieron la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez; la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao; y el presidente de PDVSA, Héctor Obregón. Según el comunicado emitido por la empresa, la reunión sirvió para consolidar la hoja de ruta operativa de los activos que la multinacional gestiona actualmente en el territorio venezolano.
El área de interés técnico, denominada ‘Horcón’, se localiza geográficamente entre los campos de Barúa y Motatán, los cuales ya integran la cartera de activos de Repsol en la región. Esta nueva zona de estudio se suma a los yacimientos productores de petróleo de Petroquiriquire y Petrocarabobo, así como al activo gasífero Cardón IV. El acuerdo establece un marco de colaboración para profundizar en los datos geológicos y determinar la viabilidad comercial de la zona.
Además de la actividad petrolera terrestre, las partes han manifestado su intención de avanzar en el análisis de oportunidades de gas en la costa venezolana. El objetivo es ampliar los estudios sobre los yacimientos gasíferos en el área offshore, con el fin de diversificar la producción energética y profundizar en la cooperación técnica bilateral.
Durante la sesión de trabajo, los representantes de Repsol y el Ejecutivo venezolano también trataron los avances operativos de las inversiones ya comprometidas. Estas medidas están orientadas a garantizar el crecimiento de la actividad productiva y a definir los mecanismos de pago de los acuerdos vigentes, asegurando la planificación del suministro de crudo previsto para los próximos meses en el marco de la seguridad jurídica y operativa de las partes.


