Rivas aprueba bonificaciones fiscales y cesión de suelo para proyectos de vivienda cooperativa
El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, gobernado por la coalición integrada por Izquierda Unida, Más Madrid y Verdes Equo, ha consolidado su estrategia de vivienda colaborativa mediante la aprobación de beneficios fiscales y la cesión de parcelas públicas a diversas cooperativas. Las medidas, ratificadas en las últimas sesiones plenarias, incluyen bonificaciones del 95% en el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) tras la declaración de estos proyectos como de «especial interés municipal».
En el último pleno municipal, celebrado el pasado 26 de septiembre, se procedió a la aprobación definitiva de los estudios de detalle para los proyectos de cohousing denominados Taray y Cosmos. Estos desarrollos se suman a la cooperativa senior La Corrala, que ya obtuvo su aprobación en junio y la licencia correspondiente en septiembre. En total, el consistorio ha destinado 13.264 metros cuadrados de suelo público para estas iniciativas bajo el programa municipal Cohabita, con una concesión administrativa de uso gratuita por un periodo de 75 años.
La implementación de estos proyectos ha contado con la flexibilidad de los instrumentos urbanísticos vigentes. Según la documentación técnica, se han tramitado adaptaciones en las alineaciones, volúmenes y alturas de las edificaciones proyectadas. En casos específicos como el de la cooperativa Taray, el diseño final ha visto incrementada su envergadura respecto a las previsiones iniciales de dos alturas, ajustándose a las necesidades del programa habitacional de cesión de uso.
Desde el punto de vista administrativo, la concesión de las bonificaciones fiscales ha generado un debate político en el seno de la corporación. Las declaraciones de especial interés y utilidad municipal para los edificios de las calles Princesa Wallada y Guillermina Medrano salieron adelante con los votos a favor del bloque de Gobierno (IU, Más Madrid y Verdes Equo) y el PSOE. Por su parte, los grupos de la oposición, integrados por el Partido Popular, Vox y la concejal no adscrita, manifestaron su voto en contra de estas medidas.
Fuentes municipales críticas con la gestión han señalado que este modelo de colaboración podría generar beneficios desiguales, argumentando que las cooperativas operan en órbitas cercanas a organizaciones como el Sindicato de Inquilinos. Asimismo, se han planteado dudas sobre el control de los precios de transferencia y el acceso a estas viviendas, recordando precedentes históricos en el municipio como la cooperativa Covivar, donde la revalorización posterior de los inmuebles ha sido objeto de análisis público.
Las tres cooperativas beneficiarias —La Corrala, Taray y Cosmos— forman parte de la plataforma Coovivir. Esta entidad promueve el modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso, un sistema donde la propiedad del inmueble permanece en manos de la cooperativa y los socios disfrutan de un derecho de uso indefinido. El Gobierno municipal defiende que este modelo garantiza el acceso a la vivienda frente a la especulación, mientras que sus detractores cuestionan la gestión del patrimonio público y el impacto fiscal de las bonificaciones otorgadas.


