La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha oficializado el nombramiento del teniente general Ramón Armada como nuevo jefe de la misión de la OTAN en Irak (NMI). El relevo, publicado en el Boletín Oficial de la Defensa (BOD), se hará efectivo el próximo 19 de mayo, momento en el cual España asumirá el mando rotatorio de una operación que actualmente se coordina desde el cuartel general aliado en Nápoles, Italia, debido a la inestabilidad en la región.
El general Armada sucede en el cargo al general francés Christophe Hintzy, quien ha liderado la misión desde mayo del año pasado. La designación se produce en un escenario de excepcionalidad operativa, dado que el grueso del contingente aliado fue replegado de territorio iraquí a principios de marzo tras el incremento de las hostilidades entre Irán, Israel y Estados Unidos. En la actualidad, la estructura de mando se mantiene activa de forma remota, a la espera de que las condiciones de seguridad permitan el regreso a Bagdad.
Desde el Ministerio de Defensa se ha subrayado que este movimiento refuerza el compromiso de España con el multilateralismo y sus responsabilidades dentro de la Alianza Atlántica. A pesar del repliegue de los 200 militares españoles que formaban parte del contingente original, el mantenimiento del liderazgo en la misión busca garantizar la continuidad institucional frente a los socios internacionales y asegurar la vigencia del proyecto de asesoramiento a las fuerzas de seguridad iraquíes.
Ramón Armada, quien hasta su reciente ascenso a teniente general desempeñó la jefatura del Estado Mayor del Mando de Canarias, ha estado vinculado a la planificación de este despliegue desde finales de 2023. Su promoción al alto mando fue vinculada por el Ejecutivo a las exigencias de rango del cargo internacional que ahora asume. El general ya realizó una visita de reconocimiento a Bagdad el pasado mes de enero para coordinar la transición con el mando saliente y evaluar la situación sobre el terreno.
No obstante, la labor del nuevo jefe se centrará inicialmente en la gestión de un núcleo reducido de siete oficiales estacionados en Italia. Mandos militares han señalado que la misión se encuentra actualmente en una fase de mantenimiento operativo, a la espera de una decisión política sobre la reubicación de los efectivos. La incertidumbre sobre la duración del repliegue y la estabilidad en Oriente Medio condicionan la ejecución efectiva de las tareas de formación que la OTAN desarrolla en el país árabe.
Con este nombramiento, el Gobierno de España reafirma su posición en la estructura de mando de la OTAN en un momento de reajuste estratégico para la organización. La ministra Robles, durante una reciente visita a las instalaciones de Nápoles, destacó la importancia de mantener la cohesión aliada ante los retos de seguridad globales, independientemente de las contingencias geográficas que obliguen a adaptar los despliegues de forma temporal.


