Rusia condiciona un encuentro presencial entre Putin y Zelenski a que se realice en Moscú
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, manifestó este viernes que cualquier reunión presencial entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el mandatario ruso, Vladímir Putin, deberá celebrarse en la capital rusa. Durante una rueda de prensa en el marco de la reunión de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta, Estados Unidos, Lavrov enfatizó que el desplazamiento a Moscú es un requisito indispensable para concretar el diálogo directo solicitado por Kiev.
El jefe de la diplomacia rusa sostuvo que la seguridad de Zelenski estaría garantizada en territorio ruso, condiciones que, según su valoración, no concurrirían si el encuentro tuviera lugar en la capital ucraniana. Lavrov justificó esta postura alegando que, en la práctica diplomática, quien solicita una reunión debe acogerse a las condiciones planteadas por la parte receptora. Esta declaración surge tras la propuesta formal de Ucrania para abordar el fin del conflicto de manera bilateral, aunque el gobierno ucraniano ha rechazado explícitamente que dicha cumbre se lleve a cabo en Moscú.
Ante la negativa de Ucrania de trasladarse a la capital rusa, el Kremlin ha planteado como alternativa la realización de una conversación telefónica entre ambos líderes. Zelenski, no obstante, mantiene su insistencia en una negociación cara a cara ante el temor de que el conflicto sea tratado de forma externa por terceros países. En particular, la administración ucraniana sigue de cerca la posible interlocución entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, durante la cumbre de la APEC prevista para noviembre en Shenzhen, cita en la que Ucrania no tendrá participación.
El anuncio de Lavrov en Atlanta se produjo en un ambiente de marcada tensión diplomática. Los representantes de la Unión Europea presentes en la cumbre del G20 protagonizaron un boicot a la tradicional fotografía de familia, evitando aparecer junto al ministro ruso como señal de protesta por la invasión de Ucrania. A pesar del aislamiento protocolario, Rusia mantiene su posición estratégica sobre los términos de cualquier futura negociación de alto nivel.


