Sánchez insta a una acción internacional concertada para fortalecer la democracia en la apertura de la cumbre de Barcelona
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha inaugurado este sábado en Barcelona la IV Cumbre en Defensa de la Democracia con un llamamiento a los líderes progresistas internacionales para transitar del compromiso a la «acción concertada». Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha subrayado la necesidad de proteger el sistema democrático frente a las amenazas actuales y el cuestionamiento del derecho internacional, instando a las fuerzas políticas afines a no adoptar una postura meramente defensiva ante el uso de la fuerza.
La cita en la capital catalana reúne a representantes y mandatarios de diversos continentes con el objetivo de establecer una estrategia común ante lo que Sánchez ha descrito como un contexto de «peligrosa normalización del uso de la fuerza». El presidente ha señalado que el riesgo fundamental para las democracias contemporáneas reside en que estas «se vacíen por dentro» mientras reciben ataques externos, por lo que ha propuesto que la respuesta institucional sea liderar procesos de perfeccionamiento diario del sistema.
Entre los ejes prioritarios definidos para este encuentro, destaca la defensa del sistema multilateral y la reforma de los organismos internacionales. En este sentido, Sánchez ha reiterado su propuesta para que una mujer asuma la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tras el mandato de António Guterres, como parte de un proceso de renovación de las instituciones globales que permita responder con mayor eficacia a los retos del siglo XXI.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha hecho hincapié en la importancia de la gobernanza digital para combatir la desinformación. Sánchez ha abogado por el desarrollo de marcos legislativos que impidan que los algoritmos favorezcan mensajes de odio o contenidos violentos. En esta línea, ha recordado que el Gobierno de España ya se encuentra tramitando diversas propuestas legales orientadas a evitar la manipulación del debate público y garantizar la veracidad informativa.
La lucha contra la desigualdad se ha posicionado como el tercer pilar estratégico de la cumbre. Según ha expuesto el presidente, la falta de distribución del progreso y la carencia de oportunidades para sectores amplios de la población derivan en una pérdida de legitimidad de las instituciones. Sánchez ha defendido que las democracias sanas son aquellas capaces de responder a las demandas sociales mediante la justicia distributiva, asegurando que «cuando el sistema no responde, la democracia pierde su esencia».
Finalmente, el líder del Ejecutivo español ha concluido que el foro de Barcelona debe servir para consolidar una alianza que ofrezca resultados tangibles y recupere la esperanza ciudadana. El evento, que cuenta con la participación de líderes de regiones como América Latina y Europa, busca reafirmar la convicción de que la democracia es el sistema más apto para gestionar la complejidad de las sociedades modernas, siempre que sea capaz de adaptarse y renovarse frente a los desafíos globales.


