Sánchez confirma la incursión de buques marroquíes en aguas de Ceuta durante la crisis migratoria de julio
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido oficialmente la presencia de buques de guerra de Marruecos en aguas próximas a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. El jefe del Ejecutivo confirmó estos hechos, que coincidieron cronológicamente con un episodio de entrada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma, en el marco de una conversación informal con periodistas durante la recepción oficial de la Fiesta Nacional en el Palacio Real.
Sánchez calificó aquellas jornadas como «muy intensas y muy difíciles», aunque evitó profundizar en los motivos técnicos o políticos que justificaron la presencia de la armada marroquí en aguas de soberanía española. No obstante, el presidente subrayó que existió una interlocución de alto nivel entre las Fuerzas Armadas de ambos países, asegurando que la comunicación fue fluida y permitió resolver el incidente por la vía diplomática.
Desde la perspectiva del Ejecutivo, este tipo de situaciones se enmarcan en las complejidades propias de la vecindad entre dos estados que, según palabras de Sánchez, «comparten intereses estratégicos». El presidente defendió la importancia de mantener la estabilidad en las relaciones bilaterales con Rabat y apostó por el diálogo como herramienta para gestionar los roces fronterizos que puedan surgir en el Estrecho.
En relación con la situación institucional de la ciudad autónoma, el jefe del Gobierno expresó su confianza en que la próxima visita de los Reyes a Ceuta, programada para este martes 13 de octubre, contribuya de forma definitiva a recuperar la normalidad. Por su parte, el monarca Felipe VI ha manifestado su «ilusión y ganas» ante el desplazamiento, que supone un respaldo a la ciudadanía ceutí tras los episodios de tensión vividos durante el verano.
La gestión de esta crisis ha provocado reacciones críticas por parte de la oposición. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cuestionado abiertamente la actuación de las autoridades del reino alauita, sugiriendo una posible connivencia en los movimientos tanto de las embarcaciones militares como de los flujos migratorios. Almeida ha planteado dudas sobre si estos incidentes pudieron producirse sin el conocimiento y consentimiento previo de Marruecos.
Finalmente, el dirigente madrileño ha exigido al Gobierno una mayor transparencia sobre los vínculos actuales entre el Palacio de la Moncloa y Rabat. En este sentido, ha reclamado explicaciones públicas sobre la naturaleza de la relación política de Sánchez con el país vecino, vinculando la gravedad de la presencia de buques militares con la necesidad de esclarecer los términos de la cooperación bilateral en materia de fronteras y seguridad.


