Sánchez descarta contradicciones en el Ejecutivo sobre los informes de la crisis en Ceuta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado este lunes la existencia de contradicciones entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa respecto a la gestión informativa de la crisis migratoria en Ceuta. Durante una entrevista en la Cadena Ser, el jefe del Ejecutivo ha aclarado que, si bien existieron informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de la Policía Nacional en los días previos, ningún organismo fue capaz de predecir la magnitud y gravedad de la entrada masiva de personas que se produjo en la ciudad autónoma.
Las declaraciones del presidente buscan cerrar el debate generado tras las aparentes discrepancias entre los titulares de ambas carteras. Mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, había señalado que el CNI alertó sobre la situación, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó inicialmente haber contado con información previa detallada sobre lo que iba a suceder. Sánchez ha matizado que estas visiones no son excluyentes, subrayando que «nadie ha negado que haya habido informes de situación», pero que estos no anticiparon una crisis de tal envergadura.
En este sentido, Sánchez ha precisado que los documentos elaborados tanto por el centro de inteligencia como por las fuerzas de seguridad del Estado se limitaban a análisis de situación ordinarios. Según ha manifestado el mandatario, «no hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir», insistiendo en que la naturaleza de la «avalancha» migratoria superó cualquier previsión técnica establecida en las jornadas anteriores al 30 y 31 de mayo.
Con esta comparecencia, el Ejecutivo intenta proyectar una imagen de unidad institucional frente a las críticas de la oposición, que ha denunciado falta de coordinación en la gestión de la frontera sur. El presidente ha reiterado que el Gobierno mantiene una postura cohesionada en la defensa de la integridad territorial y en la respuesta ante Marruecos, restando importancia a las diferencias interpretativas sobre el flujo de inteligencia entre los ministerios de Interior y Defensa.


