España y Brasil refuerzan su alianza estratégica con la celebración de su primera cumbre bilateral en Barcelona
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezan este viernes en el Palacio de Pedralbes de Barcelona la primera cumbre bilateral entre ambas naciones. El encuentro, de alto nivel institucional, tiene como objetivo consolidar la relación entre los dos países mediante la firma de diversos acuerdos de cooperación y la reivindicación de agendas políticas de corte progresista en el actual escenario internacional.
La jornada cuenta con la participación de una decena de ministros por cada delegación, reflejando el carácter multisectorial de la reunión. Según fuentes gubernamentales, las negociaciones se centrarán en el fortalecimiento de los vínculos económicos y comerciales, destacando que España se mantiene como el segundo mayor inversor extranjero en Brasil. Asimismo, se prevé la rúbrica de convenios específicos en materias de minerales críticos y en la lucha contra la violencia de género.
Más allá de la agenda económica, la cumbre servirá de antesala para la cuarta edición de la Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebrará este sábado en la capital catalana. Esta iniciativa, impulsada conjuntamente por Sánchez y Lula desde 2024, contará con la presencia de una docena de líderes internacionales, entre los que destaca la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y busca articular una respuesta multilateral frente al auge de movimientos que cuestionan el orden democrático internacional.
En el plano geopolítico, ambos mandatarios abordarán la situación de inestabilidad en Oriente Próximo tras los recientes intercambios de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán. Tanto el Gobierno español como el brasileño han expresado su preocupación por el respeto al derecho internacional, manifestando posiciones críticas hacia las políticas de la administración estadounidense liderada por Donald Trump, a las que consideran una amenaza para la estabilidad democrática global.
La agenda internacional de la reunión también contempla el análisis de la situación política en América Latina, con especial atención a los procesos de transición en Venezuela y la situación en Cuba. Del mismo modo, los líderes tratarán el estado actual del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, ya ratificado por Brasil, y coordinarán esfuerzos de cara a la próxima Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en Madrid durante el mes de noviembre.
Complementando la actividad institucional, Barcelona acoge de forma paralela la Global Progressive Mobilisation. Este evento reúne a representantes de más de cien formaciones políticas y organizaciones sociales de diversos países con el fin de debatir sobre derechos humanos e igualdad, culminando con una intervención conjunta de Sánchez y Lula da Silva el sábado como cierre de los dos días de actividad diplomática en la ciudad.


