Sánchez apela a la responsabilidad de PP y Junts para convalidar los decretos de vivienda en el Congreso
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha realizado este viernes un llamamiento directo a los grupos parlamentarios del Partido Popular y Junts per Catalunya para que respalden los decretos de vivienda sometidos a votación en el Congreso de los Diputados. Durante su intervención al cierre del debate, el jefe del Ejecutivo ha advertido de que el rechazo a estas medidas supondría un «daño inmenso» para la ciudadanía y ha instado a los legisladores a actuar con coherencia por encima de cálculos partidistas.
Sánchez ha solicitado a los diputados de ambas formaciones que prioricen el interés general y el «amparo público» sobre las estrategias de partido o las presiones externas. En un tono de especial gravedad, el presidente ha afirmado que la historia juzgará la decisión de la Cámara «con más contundencia de la que se imaginan», apelando a la necesidad de convalidar unos textos que ha calificado como razonables y fruto del diálogo.
La argumentación del Ejecutivo se ha centrado en el impacto social de la normativa. El presidente ha hecho referencia a los jóvenes con dificultades para la emancipación, a las familias afectadas por el incremento de los precios del alquiler y al riesgo de desahucio que enfrentan los sectores más vulnerables. Según ha expuesto, las medidas presentadas buscan proporcionar «soluciones concretas» a problemas estructurales del mercado inmobiliario.
En cuanto al contenido de las disposiciones, el jefe del Gobierno ha defendido que las propuestas están orientadas a frenar la especulación y proteger tanto a inquilinos como a pequeños propietarios ante la actividad de los fondos de inversión. Sánchez ha descartado la existencia de posiciones extremas en el articulado, definiendo el propósito de la norma como un intento de «poner orden y humanidad» en un mercado que, de no ser regulado, podría comprometer la estabilidad social.
Pese a reconocer que los decretos no constituyen una solución definitiva a la totalidad de la problemática de la vivienda, Sánchez ha subrayado su capacidad para mitigar los efectos actuales. En su conclusión, ha señalado que la responsabilidad de una posible derogación recaerá sobre los grupos que opten por el voto negativo, instándoles a estar «a la altura» de las demandas de la ciudadanía.


