El Gobierno emplea tres aeronaves militares para el desplazamiento oficial a la cumbre de la OTAN en Turquía
El Ejecutivo central ha desplegado un operativo compuesto por tres aeronaves del Ejército del Aire para el traslado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores, Margarita Robles y José Manuel Albares, a la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. El dispositivo logístico incluyó el uso coordinado de un Airbus A310 y dos aeronaves Dassault Falcon 900, una de las cuales voló como reserva técnica.
La distribución de la delegación española se organizó de forma diversificada entre los aparatos del Ala 45. El presidente Sánchez realizó el trayecto a bordo del Airbus A310, la aeronave de mayor capacidad de la flota destinada al transporte de autoridades, con espacio para hasta 80 pasajeros. De forma paralela, los ministros Robles y Albares compartieron un trayecto en un Falcon 900, uno de los aviones VIP de menor tamaño de la flota gubernamental.
A este despliegue se sumó una tercera unidad, un segundo Falcon 900, que realizó el mismo trayecto entre Madrid y Ankara sin transportar a ningún miembro del gabinete. Según los protocolos de seguridad y operatividad, este aparato permaneció operativo únicamente como aeronave de reserva para garantizar el transporte de las autoridades en caso de que se produjera alguna incidencia técnica o avería en los dos aviones principales.
El impacto económico del operativo se estima en unos 36.400 euros solo para el trayecto de ida, según los cálculos de portales especializados en el seguimiento de aeronaves oficiales. Este montante refleja el gasto operativo directo, al que deben añadirse costes logísticos adicionales como las tasas aeroportuarias, los servicios de catering a bordo, el alojamiento de las tripulaciones militares y el combustible correspondiente al vuelo de regreso.
En términos medioambientales, el uso de los tres aparatos supuso un consumo aproximado de 25.800 litros de queroseno durante el vuelo hacia Turquía. Este consumo se traduce en la emisión de cerca de 72 toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Estos datos han sido objeto de análisis institucional dado que contrastan con las líneas de discurso sobre sostenibilidad y reducción de huella de carbono promovidas por la Presidencia del Gobierno en recientes foros internacionales.
La decisión de movilizar tres aeronaves para un mismo evento oficial responde a criterios de logística de defensa y seguridad del Estado, asegurando la movilidad de los máximos responsables de la política exterior y de defensa en un contexto de cooperación internacional dentro del marco de la Alianza Atlántica.


