Sánchez sitúa la vivienda como eje prioritario de campaña tras ser ratificado candidato del PSOE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado este sábado su compromiso con las políticas de vivienda durante su intervención en Fuenlabrada (Madrid), tras ser proclamado oficialmente por el Comité Federal del PSOE como candidato para las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. Bajo el lema «La fuerza de la gente», el jefe del Ejecutivo ha vinculado las movilizaciones sociales con la futura acción normativa del Gobierno en materia habitacional.
En un acto celebrado tras la reunión del máximo órgano entre congresos de la formación, Sánchez ha apelado a la movilización ciudadana como el motor necesario para transformar las demandas de las calles en decretos y leyes. El mandatario subrayó que el objetivo de su formación es que el impulso de la sociedad civil «desborde las urnas» para trasladar al Boletín Oficial del Estado (BOE) las reclamaciones relativas al acceso a la vivienda.
Durante su discurso, el presidente ha hecho referencia explícita a Maricarmen, una mujer de 87 años fallecida tras ser desahuciada, cuya memoria ha invocado como símbolo de la «causa por la vivienda». Sánchez aseguró que la acción política de su próximo programa electoral buscará evitar situaciones similares, respondiendo a las demandas de las personas que se están manifestando actualmente en las plazas de todo el país.
El candidato socialista ha equiparado la lucha por el derecho a la vivienda con las conquistas sociales de generaciones anteriores que consolidaron el Estado del bienestar. Según Sánchez, esta materia representa el próximo gran avance estructural que España debe acometer, asegurando que «la causa de la vivienda la vamos a ganar con la fuerza de la gente».
La proclamación de la candidatura ha tenido lugar en un contexto de cierre de filas orgánico, a pesar de ausencias destacadas en la cita previa del Comité Federal. Entre ellas, la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien no asistió al encuentro alegando la imposibilidad de intervenir en el orden del día previsto.


