Sara Sorribes analiza el impacto de la salud mental en el deporte de élite
La tenista castellonense Sara Sorribes ha compartido los pormenores de su proceso de recuperación tras la decisión de pausar su carrera profesional en abril de 2025 para priorizar su salud mental. Durante la presentación del estudio «Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España», impulsado por Nara Seguros, la deportista de 29 años detalló las dificultades enfrentadas durante los primeros meses de inactividad y la importancia de desestigmatizar los problemas psicológicos en el alto rendimiento.
Sorribes explicó que el inicio del proceso fue especialmente complejo, limitando sus capacidades a las tareas más elementales de la vida cotidiana. «Los primeros meses fueron muy complicados y eran para realizar los básicos, como ducharse o asearse, porque no tenía fuerzas para nada», confesó la tenista. Según su testimonio, la decisión de parar se gestó tras identificar señales de alerta en su comportamiento dentro de la pista, donde percibía dificultades para mantener una mente abierta y seguir las instrucciones de su equipo técnico.
A pesar de que los resultados deportivos no eran negativos en el momento de la interrupción, Sorribes subrayó que la dinámica interna no era sostenible. Tras seguir el consejo de su psicóloga y afrontar un periodo de seis meses alejada de la competición, la jugadora afirmó sentirse satisfecha con la determinación tomada. En la actualidad, su visión del deporte ha evolucionado hacia un enfoque más equilibrado, donde prioriza el trabajo personal fuera de las canchas para mantener el rendimiento profesional.
El acto contó con la participación de Javier Savín, psicólogo general sanitario, y Miguel Ángel Martínez Ribó, director médico de Nara Seguros, quienes contextualizaron la experiencia de la tenista con los datos del reciente informe. El estudio revela una paradoja en la sociedad española: mientras que el 74% de la población considera que la actividad física debe ser un pilar fundamental de la salud, más del 60% admite mantener hábitos sedentarios y un tercio de los encuestados permanece sentado más de siete horas al día.
Martínez Ribó destacó el cambio de paradigma en la percepción del ejercicio, señalando que hoy se entiende no solo como rendimiento físico, sino como una herramienta de prevención y equilibrio emocional. No obstante, el informe destaca que las mujeres, los jóvenes y las personas con altos niveles de estrés presentan mayores dificultades para consolidar rutinas de autocuidado, especialmente en grandes núcleos urbanos como Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Finalmente, Sara Sorribes reivindicó la condición humana de los deportistas de élite, señalando que, a pesar de la presión mediática y la exposición pública, enfrentan los mismos límites emocionales que cualquier otro ciudadano. La tenista concluyó destacando el valor de las relaciones sociales y las actividades fuera de su «personaje» deportivo como mecanismos esenciales para la gestión del estrés y el bienestar integral.


