Scaloni reivindica la «grandeza en la derrota» de Argentina tras la final ante España
El seleccionador de Argentina, Lionel Scaloni, analizó la derrota de su equipo frente a España en la final de la Copa del Mundo 2026, celebrada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Tras el resultado de 1-0 en la prórroga a favor del conjunto europeo, el técnico destacó la capacidad de entrega de sus jugadores y la importancia de aceptar el resultado con deportividad institucional.
Durante la entrevista a pie de campo, Scaloni reconoció que el equipo llegó al encuentro definitivo en condiciones físicas limitadas, tras un torneo de alta exigencia. «Siento tristeza, pero sabiendo que hemos dejado todo. Han sido mejores, esa es la verdad, pero yo me guardo un enorme recuerdo de lo que han hecho estos chicos», afirmó el entrenador, subrayando el mérito de haber competido por el título mundial de manera consecutiva.
El técnico argentino hizo hincapié en la necesidad de valorar el subcampeonato como un logro significativo dentro del proceso deportivo. «Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota. Estamos demostrando que sabemos perder. El partido lo perdimos y asumimos las cosas, pero no vamos a dejar de acordarnos de todo lo que hicimos para llegar aquí», señaló ante los medios oficiales.
El desarrollo del encuentro estuvo marcado por el dominio español y la resistencia argentina, que enfrentó diversas complicaciones en forma de lesiones durante los 120 minutos de juego. Scaloni remarcó que, a pesar de la reacción tardía del equipo en los instantes finales, el desgaste acumulado tras los enfrentamientos previos contra Inglaterra, Suiza y Egipto condicionó el rendimiento en la prórroga.
Finalmente, el seleccionador envió un mensaje de gratitud a la afición y al plantel, reafirmando que el esfuerzo realizado sirve como ejemplo para el futuro del fútbol argentino. «Se puede jugar bien o mal, pero cuando dejas todo así, es muy difícil reprochar algo. Nos gustaría haber ganado, pero hay que levantarse», concluyó el estratega, cerrando así un ciclo mundialista donde España se alzó con la corona gracias a un solitario gol que le otorgó el título y el reconocimiento a Ferran Torres como el jugador más valioso de la final.


