El Sindicato de Inquilinas de Madrid anuncia su salida de la Puerta del Sol para trasladar la protesta a los barrios
El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha comunicado su intención de abandonar la acampada situada en la Puerta del Sol este próximo sábado. Según ha informado la organización, el objetivo de esta decisión es descentralizar la movilización ciudadana y trasladar la estructura de protesta hacia los barrios y distritos de la capital. Esta nueva fase busca consolidar una red organizativa permanente que permita avanzar hacia la convocatoria de una huelga general por la vivienda.
La movilización, que comenzó el pasado 26 de septiembre tras el desahucio de una vecina en el barrio de Retiro, ha contado con la coordinación logística del sindicato desde su inicio. A pesar de la salida de esta organización, la permanencia de la acampada en el kilómetro cero no se descarta de forma definitiva, ya que otros colectivos y ciudadanos particulares podrían optar por mantener las instalaciones de forma autónoma, aunque la protesta perdería a su principal promotor institucional.
El sindicato ha vinculado este cambio de estrategia a la actual situación política y legislativa, especialmente tras el reciente rechazo en el Congreso de los Diputados a dos reales decretos ley en materia de vivienda. En un comunicado difundido este viernes, la plataforma ha expresado su voluntad de convertir la «energía de estos días» en una herramienta de presión en las zonas donde se producen de forma recurrente subidas de alquiler y ejecuciones de desahucios.
La situación en Madrid coincide con un fenómeno de protestas similares en otras grandes ciudades españolas. Localidades como Barcelona, Sevilla, Málaga y Palma también han registrado la instalación de campamentos en espacios públicos céntricos durante la última semana. En todos estos puntos, el objetivo compartido por los movimientos sociales es elevar la presión en las calles para promover cambios normativos que garanticen el acceso a la vivienda.
En el plano institucional, la acampada en la Puerta del Sol continúa siendo motivo de fricción entre las administraciones. La Delegación del Gobierno ha mantenido hasta el momento su negativa a autorizar la intervención de la Policía Nacional para el desalojo de la plaza. Esta postura contrasta con las peticiones formuladas por el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que han reclamado de forma reiterada el levantamiento de las tiendas de campaña instaladas en la zona.


