La princesa Mette-Marit de Noruega inicia su proceso de recuperación tras un trasplante de pulmón
La Casa Real de Noruega ha confirmado que la princesa heredera Mette-Marit permanecerá hospitalizada durante las próximas semanas para supervisar la evolución del trasplante de pulmón al que fue sometida recientemente. La intervención, calificada como un éxito por fuentes médicas y la propia institución monárquica, marca una etapa decisiva en el tratamiento de la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en el año 2018.
Durante su estancia en el Hospital Universitario de Oslo, el equipo facultativo centrará sus esfuerzos en el ajuste de la medicación inmunosupresora y en el desarrollo de la primera fase de rehabilitación. Según el comunicado oficial, la evolución inicial de la paciente es positiva, aunque se ha subrayado que el proceso de recuperación será extenso y requerirá un seguimiento estricto, motivo por el cual no se ha establecido una fecha para su reincorporación a la agenda pública o institucional.
Una vez reciba el alta hospitalaria, la princesa se trasladará a Skaugum, la residencia privada de los príncipes herederos situada en el municipio de Asker, a unos veinte kilómetros de la capital. Esta finca, que cuenta con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados distribuidos en 140 estancias y 15 hectáreas de bosque, se ha dispuesto como el enclave principal para garantizar la privacidad y el descanso necesario durante su convalecencia.
La propiedad de Skaugum, que fue la residencia de los reyes Harald V y Sonia hasta 2001, fue sometida a una remodelación integral antes de que Haakon y Mette-Marit se instalaran definitivamente en diciembre de 2003. La estructura del edificio diferencia claramente las áreas de representación oficial, situadas en la planta inferior con vistas al fiordo de Oslo, de las zonas de uso privado en la planta superior, donde la princesa continuará su tratamiento lejos del escrutinio mediático.
La elección de Skaugum como centro de recuperación coincide con un periodo de especial atención sobre la finca debido a las recientes controversias judiciales que rodean a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa. Las investigaciones sobre reuniones privadas en la propiedad y las brechas de seguridad reportadas por las autoridades han generado un debate sobre la gestión del recinto, el cual cuenta con vigilancia permanente de la Guardia Real para asegurar la integridad de la familia heredera.
A pesar de las circunstancias externas, la Casa Real noruega ha manifestado un optimismo moderado respecto al estado de salud de la princesa. El trasplante representa el capítulo más exigente en la lucha de Mette-Marit contra su enfermedad degenerativa, y la institución ha reiterado que cualquier información relevante sobre su evolución clínica será comunicada con la debida cautela a través de los canales oficiales.


