Las fuerzas del Frente Amplio rechazan un debate público sobre primarias e instan a Podemos a negociar de forma interna
Los partidos integrantes del socio minoritario del Ejecutivo que conforman el proyecto Frente Amplio —Sumar, Comuns, Izquierda Unida y Más Madrid— han rechazado este lunes la posibilidad de establecer un debate público a través de los medios de comunicación sobre la celebración de primarias abiertas. En su lugar, han instado a Podemos a trasladar cualquier propuesta técnica a la mesa de negociación donde se encuentran representadas el resto de las organizaciones políticas de cara a la convocatoria electoral del próximo 29 de noviembre.
El ministro de Cultura y portavoz de la plataforma, Ernest Urtasun, ha comparecido en rueda de prensa para valorar el escenario político tras el adelanto de los comicios. Ante el planteamiento del partido liderado por Ione Belarra de condicionar la confluencia a un proceso de elección de candidatos por sufragio directo, Urtasun ha enfatizado que Podemos tiene una «silla disponible» para debatir internamente, descartando de forma taxativa el intercambio de condiciones a través de canales externos.
Por su parte, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha defendido el modelo de relación «fraterna» que rige el actual espacio de coalición. Según la titular de Sanidad, el proyecto se fundamenta en decisiones consensuadas y en el respeto mutuo entre organizaciones que, bajo su criterio, no deben competir entre sí. García ha subrayado que el objetivo es consolidar una oferta electoral plural donde se priorice el acuerdo compartido sobre la confrontación de siglas.
En contraposición a esta postura, la eurodiputada y referente de Podemos, Irene Montero, ha propuesto formalmente la celebración de unas primarias abiertas los días 14 y 15 de octubre. El planteamiento de la formación morada busca que sea la ciudadanía quien dirima el peso de cada partido en las listas electorales y determine el nombre del cabeza de lista, evitando que estos aspectos queden relegados a una negociación de despachos entre las cúpulas de las distintas formaciones.
Desde el entorno del Frente Amplio se considera que el enfoque de Podemos es «reduccionista», al supeditar la unidad exclusivamente al método de elección de los representantes. Fuentes de la coalición señalan que la construcción de una candidatura estatal implica abordar aspectos complejos como el programa político, la estrategia de campaña y los mecanismos de dirección colegiada, elementos que consideran imposibles de resolver fuera de un marco de interlocución directo y privado.
Finalmente, los portavoces gubernamentales han recordado que el proyecto del Frente Amplio lleva más de un año de gestación técnica y política. Su aspiración, según han manifestado, es aglutinar a toda la izquierda alternativa bajo una estructura estable que resulte determinante para la formación de un nuevo Gobierno de coalición, extendiendo además marcos de colaboración con las fuerzas soberanistas del arco parlamentario.


