Trump prevé la firma de un acuerdo preliminar con Irán en medio de la tensión en el Líbano
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su expectativa de concretar este domingo la firma de un acuerdo preliminar con la República Islámica de Irán. El pacto busca establecer un marco de 60 días para negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní, la descongelación de activos bajo sanciones norteamericanas y la resolución de la crisis entre Israel y la milicia Hezbolá en Líbano. El anuncio coincide con la celebración del octogésimo cumpleaños del mandatario y los preparativos para el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
La mediación internacional ha cobrado impulso con la llegada de una delegación de Qatar a Teherán para consultar los últimos términos diplomáticos con funcionarios iraníes. Según informaciones de la agencia Tasnim, la representación qatarí actúa como enlace fundamental en el proceso de distensión. No obstante, fuentes diplomáticas europeas precisan que los términos finales del documento aún se encuentran bajo la revisión del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, mientras las autoridades locales realizan una evaluación detallada del borrador propuesto.
El presidente estadounidense ha señalado que la formalización se realizaría mediante una videoconferencia con la participación del vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab, además de representantes de Qatar y Pakistán. A pesar del optimismo expresado por Trump y por el primer ministro de Pakistán, Shebhaz Sharif, el Gobierno de Irán ha mantenido una postura de cautela, advirtiendo que existen puntos técnicos pendientes de resolución y rechazando que la firma sea utilizada con fines de propaganda política.
Mientras se desarrollan las gestiones diplomáticas, la Casa Blanca mantiene la programación de un espectáculo de artes marciales mixtas en el jardín sur de la residencia oficial. Este evento conmemorativo se produce en un contexto de alta volatilidad regional, donde la reapertura del estrecho de Ormuz se presenta como uno de los objetivos prioritarios de las conversaciones de paz para estabilizar los mercados internacionales y la seguridad en el Golfo Pérsico.
En el terreno de seguridad, la situación en la frontera entre Israel y Líbano continúa siendo inestable. El Ejército israelí ha emitido nuevas órdenes de evacuación forzada para 29 localidades del sur libanés tras denunciar ataques de Hezbolá. Por su parte, la agencia oficial libanesa NNA ha reportado bombardeos israelíes en los distritos de Bint Jbeil y Nabatiye, resultando en al menos un civil fallecido y varios heridos, mientras Hezbolá confirmó ataques contra concentraciones de vehículos y soldados israelíes en Majdal Zoun.
La presión política interna en Israel añade complejidad al panorama diplomático. Los ministros de Finanzas y Seguridad Nacional, Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, han instado al primer ministro Benjamin Netanyahu a intensificar las operaciones militares. Smotrich ha solicitado específicamente ataques contra los barrios de Dahiya, en el sur de Beirut, una acción que, según observadores internacionales, podría comprometer las posibilidades de éxito del acuerdo preliminar tras los incidentes similares ocurridos el pasado fin de semana.


