Trump declara el estrecho de Ormuz como «nuevo territorio» de Estados Unidos e Irán tacha el anuncio de «ilusión»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva escalada de tensión diplomática este martes al publicar una imagen en sus redes sociales en la que califica el estrecho de Ormuz como «nuevo territorio» estadounidense. El anuncio se produce tras el vencimiento del plazo que Washington y Teherán se habían otorgado para alcanzar un acuerdo definitivo de paz, lo que ha provocado una respuesta inmediata de las autoridades iraníes, quienes han desestimado las pretensiones de la Casa Blanca sobre este paso estratégico.
La reacción desde Teherán ha llegado a través del viceministro de Exteriores, Kazem Qaribabadi. El diplomático iraní ha calificado las aspiraciones de Trump como «ilusiones» y ha advertido de que la postura de su país respecto al control del estrecho se mantendrá firme. «Pronto su ilusión respecto al estrecho de Ormuz se corregirá, o nosotros corregiremos las ilusiones de este iluso», manifestó Qaribabadi, subrayando que el paso marítimo no se reabrirá hasta que Estados Unidos cumpla con los compromisos del memorando de entendimiento firmado a mediados de junio.
Esta declaración de soberanía por parte de la presidencia estadounidense se enmarca en el fracaso de las negociaciones para poner fin a las hostilidades iniciadas el pasado mes de febrero. Ambos países dejaron expirar un plazo de 60 días destinado a lograr un acuerdo global que incluyera límites al programa nuclear iraní. Ante la falta de avances, Trump ya había anticipado la semana pasada su intención de formalizar el control sobre el estrecho, amparándose en la posición de fuerza que ejerce el bloqueo naval estadounidense en la zona.
En las últimas 24 horas, la retórica de Washington ha sumado un nuevo frente al incluir amenazas directas contra Omán. Pese a que las autoridades omaníes han desempeñado un papel de mediación y gestionan de forma compartida la zona con Irán, Trump advirtió que podría atacar Mascate si esta se interpone en sus objetivos estratégicos. Paralelamente, el mandatario estadounidense ha instado a la República Islámica a «izar la bandera blanca» y aceptar la rendición, asumiendo el fin de la vía diplomática negociada.
El estrecho de Ormuz, situado geográficamente entre Irán y Omán, es uno de los puntos más críticos para el comercio energético mundial. La situación actual de bloqueo y la ruptura de los plazos de paz mantienen en vilo la estabilidad de la región, mientras el gobierno de Estados Unidos refuerza su postura de control territorial en un área donde, hasta la fecha, la comunidad internacional reconocía la soberanía compartida de los estados ribereños.


