Trump afirma que Irán busca la reapertura del estrecho de Ormuz ante pérdidas millonarias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que Irán tiene interés en mantener abierto el estrecho de Ormuz, a pesar de la retórica pública de Teherán. Según el mandatario, el país asiático busca evitar la pérdida de aproximadamente 500 millones de dólares diarios derivada del bloqueo impuesto por Washington hace una semana en esta vía estratégica para el comercio mundial de energía.
A través de canales oficiales, el titular del Ejecutivo estadounidense sostuvo que las declaraciones de Irán sobre el cierre del paso responden a un intento de «guardar las apariencias». Trump argumentó que la República Islámica atraviesa una severa crisis económica y que sectores internos, como el Ejército y la Policía, han manifestado descontento por la falta de pagos, lo que incrementaría la urgencia de reanudar el tránsito comercial por el estrecho.
Por su parte, el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) informó que al menos 28 embarcaciones han desistido de cruzar el estrecho o han regresado a puertos iraníes desde que se implementó el cierre perimetral. Esta ruta es fundamental para el transporte global, ya que por ella circula cerca del 20 % del crudo consumido en el mundo, lo que otorga a la zona una relevancia geopolítica crítica.
Desde Teherán, las autoridades han calificado la medida estadounidense como un «acto de guerra» y una violación directa al alto el fuego acordado entre ambas naciones el pasado mes de abril. La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó que mantendrá la restricción de paso para buques civiles hasta que el gobierno de Estados Unidos cese las operaciones de bloqueo sobre los puertos iraníes.
Respecto a la posibilidad de un nuevo entendimiento diplomático, el presidente Trump se mostró escéptico sobre la viabilidad de un acuerdo con la actual administración iraní bajo las condiciones actuales. El mandatario señaló que, aunque ha recibido información sobre la disposición de Irán para negociar la apertura inmediata del paso ante la presión económica, no vislumbra un pacto a corto plazo a menos que se produzcan cambios significativos en la dirección política de la nación persa.


