Donald Trump informa sobre encuentro con delegación de Irán y proyecta acuerdo tras los comicios
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes la realización de una reunión de alto nivel con representantes de la delegación iraní en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Durante el intercambio, que se extendió por tres horas, el mandatario calificó el diálogo como altamente satisfactorio y subrayó la posibilidad de alcanzar un entendimiento estratégico entre ambas naciones en el corto plazo.
En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación en presencia del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, el titular de la Casa Blanca señaló que la sesión concluyó con resultados positivos. Trump evitó precisar la identidad de los funcionarios iraníes con los que mantuvo el contacto, pero destacó que el encuentro finalizó apenas una hora antes de su comparecencia pública, enfatizando la relevancia de la apertura diplomática en este contexto.
El mandatario estadounidense vinculó el avance de las negociaciones con el calendario electoral de su país, asegurando que la formalización de un acuerdo definitivo para poner fin al conflicto en Oriente Próximo tendría lugar después de las elecciones de mitad de mandato, programadas para el 3 de noviembre. Según el presidente, alcanzar un pacto resulta un paso lógico para la estabilidad regional, afirmando que «no tendría sentido no lograrlo» dadas las circunstancias actuales.
Durante su intervención, Trump describió el escenario actual para Irán como una disyuntiva entre dos caminos opuestos. El presidente sostuvo que la nación persa tiene el potencial de convertirse en un «gran país» si opta por la vía de la negociación, contraponiendo esta posibilidad de «grandeza potencial» frente al riesgo de «aniquilación» derivado de la persistencia de las hostilidades internacionales.
Este acercamiento se produce en una semana de intensa actividad diplomática en la sede de la ONU, donde el gobierno de Estados Unidos busca redefinir sus vínculos con las potencias de Oriente Próximo. El anuncio de Trump marca un punto de inflexión en la retórica mantenida hasta ahora, situando la resolución del diferendo con Teherán como una prioridad de su agenda exterior para el periodo postelectoral.


