La Administración de EE. UU. deniega la entrada a Puerto Rico a la exalcaldesa Ada Colau
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado la solicitud de entrada a Puerto Rico de Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona y actual candidata del Frente Amplio para las elecciones generales del 29-N. La medida impide a la dirigente participar en un encuentro internacional sobre municipalismo organizado por la Liga de Ciudades de Puerto Rico, donde tenía previsto intervenir junto al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
El proceso administrativo comenzó con la denegación de la autorización a través del Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA), el mecanismo habitual para ciudadanos de países exentos de visado. Según fuentes próximas a la exalcaldesa, Colau fue la única integrante de su equipo técnico y político a la que se le denegó el permiso, lo que la obligó a solicitar una entrevista presencial en la Embajada de Estados Unidos en Madrid para intentar subsanar la situación.
Durante la comparecencia ante los funcionarios consulares, el interrogatorio se centró en los antecedentes de viaje de Colau y, específicamente, en su participación en la Flotilla Global Sumud en octubre de 2025. Aquella misión humanitaria, que intentaba trasladar ayuda a la Franja de Gaza, fue interceptada por el ejército de Israel en aguas internacionales, resultando en la detención de más de 400 activistas, entre ellos la entonces exalcaldesa, quien permaneció retenida durante cuatro días.
La resolución definitiva de la Embajada, tras estudiar el caso y el pasaporte de la solicitante, confirmó la prohibición de entrada al territorio estadounidense. La justificación oficial esgrimida por las autoridades diplomáticas fue la presunta «intención de inmigrar» de la dirigente, un argumento técnico habitual en las denegaciones de visado, pero que Colau ha rechazado de manera categórica alegando que ya había visitado Puerto Rico hace dos años sin ningún tipo de restricción.
La candidata del Frente Amplio ha denunciado que la decisión está motivada por razones políticas y ha calificado la actuación de la Administración Trump como «arbitraria y antidemocrática». En declaraciones recogidas tras conocerse la noticia, Colau vinculó el veto directamente con su posicionamiento respecto al conflicto en Gaza y cuestionó la gestión de las fronteras por parte de Washington, especialmente en lo referente a la soberanía de Puerto Rico como territorio bajo control estadounidense.
Pese a las gestiones realizadas por su equipo legal para demostrar que la dirigente no cuenta con antecedentes penales —argumentando que su retención en Israel no derivó en una comparecencia judicial ni en asistencia letrada formal—, el gobierno de los Estados Unidos ha mantenido su posición, impidiendo la participación presencial de la política española en el foro de la Liga de Ciudades.


