Trump critica la postura de Zelenski ante el conflicto y rechaza imponer nuevas sanciones a Rusia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cuestionado este domingo la voluntad del mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Según el líder estadounidense, el flujo de asistencia financiera recibido por Ucrania, tanto de la Unión Europea como de la administración anterior encabezada por Joe Biden, ha influido en la prolongación de las hostilidades y en la negativa de Kiev a cerrar un proceso de paz.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Trump sostuvo que Zelenski se encuentra en una posición negociadora más débil que hace dos años. El presidente estadounidense afirmó que Ucrania ha sufrido pérdidas territoriales irreparables, la desaparición de su acceso a mares estratégicos y una reducción crítica de su población masculina debido a las bajas en el frente de batalla. «Quiero que esta guerra termine», enfatizó el mandatario en su declaración pública.
En el marco de su estrategia diplomática, Trump defendió las recientes gestiones económicas con Moscú, incluyendo el acuerdo para la compra de diésel ruso. El jefe del Ejecutivo estadounidense argumentó que estas operaciones forman parte de un esfuerzo integral para mantener a Rusia vinculada a los canales de comunicación y evitar que se retire de las mesas de diálogo. En este sentido, destacó que ya se están produciendo avances, citando específicamente las negociaciones en curso para el intercambio de prisioneros.
Asimismo, el presidente confirmó su negativa a firmar la Ley Graham, una iniciativa legislativa que propone endurecer las sanciones contra la Federación Rusa. Trump argumentó que la ratificación de dicho documento en la coyuntura actual resultaría contraproducente, provocando la ruptura de las conversaciones de paz. Según su análisis, mantener la interlocución con Moscú también sirve para limitar la cooperación militar y política de Rusia con la República Islámica de Irán.
Estas declaraciones se producen en un momento en que la administración estadounidense busca redefinir su papel como mediador en el conflicto de Europa del Este. Trump insistió en que su prioridad es detener el enfrentamiento bélico y advirtió que no permitirá que decisiones legislativas o presiones externas obstaculicen el progreso que, asegura, su gobierno está logrando en las conversaciones con el Kremlin.


