Turquía lanza una operación a gran escala contra organizaciones y activistas LGBTI
Las fuerzas de seguridad de Turquía han desplegado en las últimas horas un operativo coordinado en 15 provincias del país, dirigido contra organizaciones en defensa de los derechos de la comunidad LGBTI y activistas independientes. La intervención, denominada bajo el nombre clave «Mi familia es segura», ha resultado en el inicio de procedimientos legales contra 162 sospechosos, nueve organizaciones y trece empresas, según informaron fuentes oficiales del Ministerio de Justicia.
El ministro de Justicia turco, Akin Gurlek, explicó a través de un comunicado institucional que las redadas forman parte de una estrategia estatal para salvaguardar a los menores de edad, la institución familiar y el orden social. Durante las intervenciones, realizadas de forma conjunta por efectivos de la Policía y la Gendarmería, las autoridades procedieron a la incautación de abundante material digital y diversas sustancias en los puntos registrados.
La línea de investigación seguida por el Gobierno turco vincula estas actividades con la presunta facilitación de espacios para la prostitución y la difusión de contenidos calificados como obscenos. Según el ministro Gurlek, el Estado no tolerará ninguna red o actividad que, a su juicio, tenga como objetivo el abuso o la exposición de niños y jóvenes a contenidos que contravengan la responsabilidad constitucional de protección a la familia.
En el marco de este despliegue, se han reportado registros específicos en establecimientos de ocio nocturno y locales de baños públicos en la ciudad de Estambul. Por su parte, la organización Kaos GL, una de las principales entidades de defensa de los derechos de la comunidad LGBTI en Turquía, denunció que varios miembros de su junta directiva y del área de auditoría han sido puestos bajo custodia. Asimismo, la organización informó que más de una decena de activistas han sido detenidos en redadas practicadas en sus domicilios particulares.
Aunque las relaciones entre personas del mismo sexo no son ilegales en Turquía, el entorno político y social para el colectivo se ha vuelto crecientemente restrictivo. El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, ha mantenido una retórica crítica hacia el colectivo, mientras que el Ejecutivo intensifica la vigilancia sobre las organizaciones civiles. El operativo actual se produce en un contexto de creciente tensión entre los compromisos internacionales de derechos humanos y las políticas de orden social impulsadas por el Gobierno de Ankara.


