La Unión Europea prevé reactivar este miércoles el préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania
Los embajadores de los Veintisiete Estados miembros de la Unión Europea abordarán este miércoles el desbloqueo del paquete de ayuda financiera a Ucrania, valorado en 90.000 millones de euros. La medida, acordada originalmente en el Consejo Europeo de diciembre, ha permanecido paralizada hasta ahora debido al veto de Hungría, cuya posición parece haberse flexibilizado tras los recientes resultados electorales en el país y ante la posibilidad de reanudar el suministro de crudo a través del oleoducto Druzhba.
La presidencia chipriota del Consejo ha incluido en la agenda de la reunión la reforma legal necesaria para dar cobertura presupuestaria al crédito. Este trámite legislativo representa el último de los tres requisitos técnicos para activar la asistencia financiera y es el único que requiere la unanimidad de todos los socios. Los otros dos elementos del paquete —el préstamo de apoyo y el reglamento del Mecanismo para Ucrania— ya habían recibido la adopción formal el pasado mes de febrero.
El cambio de escenario en Bruselas coincide con un giro en la retórica del Gobierno húngaro. El primer ministro saliente, Viktor Orbán, quien dejará el poder en mayo tras perder las elecciones la semana pasada, ha sugerido que su Ejecutivo no se interpondrá más en la aprobación del crédito si se garantiza el flujo energético hacia Budapest. Según ha señalado Orbán, existe una indicación por parte de Kiev para restaurar las entregas de petróleo por el oleoducto Druzhba, infraestructura clave para el centro de Europa que permanece inactiva tras sufrir ataques en territorio ucraniano.
En la misma línea se ha manifestado el próximo primer ministro húngaro, Péter Magyar. En su primera rueda de prensa tras los comicios, Magyar ha condicionado la retirada definitiva del veto a que se reanude el servicio de la infraestructura energética. El líder electo ha instado a las autoridades ucranianas a reabrir el oleoducto en cuanto las condiciones técnicas lo permitan, enfatizando que la seguridad energética de la región no debe ser utilizada como herramienta de presión en las negociaciones con la Unión Europea.
Pese a estos avances, fuentes diplomáticas mantienen la cautela y advierten que la validación de la medida este miércoles no es definitiva, a la espera de comprobar si se materializan los compromisos sobre el terreno. El objetivo de la Comisión Europea es dejar finalizado el procedimiento administrativo para que el primer desembolso llegue a las arcas ucranianas antes de que concluya el mes de junio, coincidiendo con la toma de posesión del nuevo Gobierno en Hungría.


