El actor y músico Víctor Elías ha compartido públicamente los detalles de la compleja situación personal que atravesó durante su etapa en la serie de televisión ‘Los Serrano’. A pesar del éxito profesional alcanzado a principios de la década de los 2000, el intérprete ha revelado que su adolescencia estuvo marcada por las adicciones de sus progenitores, un contexto que contrastaba con la imagen pública proyectada en la producción de Telecinco.
En recientes declaraciones ofrecidas en el podcast ‘La Escalera Roja’ y a través de su obra autobiográfica titulada ‘Yo sostenido’, Elías explicó que el entorno de rodaje se convirtió en un refugio fundamental frente a sus problemas domésticos. El artista describió su participación en la serie no solo como un compromiso profesional, sino como un espacio de estabilidad emocional y desconexión que le permitió sobrellevar la realidad de su hogar.
El actor destacó el papel determinante que desempeñaron sus compañeros de reparto en su desarrollo personal. Según su testimonio, figuras como Antonio Resines, Belén Rueda y Natalia Sánchez constituyeron una red de apoyo que trascendió el ámbito laboral. «Fueron esa familia, durante mucho tiempo, que me sostuvieron, me apartaron y me criaron», afirmó Elías, subrayando que el elenco ejerció una labor de tutela y acompañamiento durante sus años más críticos.
A pesar de definirse en algunos pasajes de su libro como un «juguete roto», el músico manifestó sentirse «afortunado» en comparación con otros menores que atraviesan circunstancias similares. Para Elías, contar con una plataforma pública para visibilizar estas problemáticas y disponer de un entorno de trabajo protector fueron factores clave en su proceso de reconstrucción personal tras años de dificultades.
En la actualidad, Víctor Elías ha consolidado su trayectoria en el sector musical como pianista y director, colaborando con artistas de relevancia nacional como Dani Fernández o su esposa, Ana Guerra. Su testimonio busca ahora aportar visibilidad a las realidades familiares complejas y poner en valor la importancia de los sistemas de apoyo externos en la infancia y la adolescencia.


