Vox propone una reducción fiscal masiva compensada con el recorte de transferencias autonómicas
El secretario general del grupo parlamentario Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha presentado este miércoles una propuesta económica centrada en una bajada generalizada de impuestos durante su intervención en el Madrid Foro Empresarial. El planteamiento de la formación incluye situar el IVA en el 18% y se financiaría mediante una reducción drástica de las transferencias a las comunidades autónomas y la eliminación de subvenciones directas.
Figaredo ha detallado que el plan fiscal de su partido contempla, además de la vuelta del IVA a los niveles previos a la última subida, rebajas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y en el Impuesto de Sociedades. Asimismo, el diputado ha abogado por ajustar los impuestos especiales, especialmente los que gravan los hidrocarburos, a los mínimos establecidos por la normativa de la Unión Europea, señalando que la carga impositiva actual en España se sitúa por encima de las exigencias comunitarias.
Para compensar la caída de ingresos que supondrían estas medidas, Vox propone una reestructuración del gasto público. El secretario general ha identificado una partida de 180.000 millones de euros anuales destinada a cuestiones que considera «no esenciales», vinculadas mayoritariamente a la estructura autonómica. La propuesta de la formación consiste en reducir ese volumen de transferencias de forma progresiva, primero hasta los 120.000 millones y finalmente hasta los 80.000 millones de euros anuales.
Junto a la reducción de fondos para las autonomías, Figaredo ha señalado la necesidad de suprimir los 52.000 millones de euros anuales que, según los datos aportados, España dedica a subvenciones directas. A juicio del parlamentario, este sistema ha permitido históricamente un margen de acción política para «comprar voluntades», por lo que considera imperativo su fin para financiar las rebajas impositivas. En materia laboral, ha criticado las actuales cotizaciones sociales y ha calificado el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) como una subida de costes laborales «escondida».
A pesar de la contundencia de las propuestas, el dirigente de Vox ha reconocido ante el foro empresarial la necesidad de ajustar estas medidas a la realidad parlamentaria. Figaredo ha admitido que la formación deberá moderar su ambición fiscal en función de los apoyos electorales que reciba, asumiendo que no podrán aplicar de forma íntegra su programa económico si no cuentan con una mayoría suficiente para gobernar.


