Vox resta credibilidad al CIS de octubre pese al incremento en la estimación de voto
La portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán, ha cuestionado este jueves la validez del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), señalando una falta de confianza institucional en el organismo dirigido por José Félix Tezanos. A pesar de que la encuesta refleja un crecimiento para su formación, la diputada ha insistido en que su partido no otorga validez a los datos de un ente que, a su juicio, carece de rigor en sus pronósticos.
El estudio correspondiente al mes de octubre sitúa a Vox como la tercera fuerza política con un 17,1% en estimación de voto, lo que supone un incremento de medio punto respecto al muestreo anterior. Esta cifra posiciona al partido cinco puntos por encima de los resultados obtenidos en los últimos comicios generales, consolidando, según los datos del organismo público, un suelo electoral al alza para la formación liderada por Santiago Abascal.
Durante su comparecencia en la Cámara Baja, Millán ha utilizado un tono crítico para calificar la precisión de las encuestas del CIS, comparando su capacidad de acierto con la de una «escopeta de feria». En este sentido, ha subrayado que los resultados publicados no suscitan «ningún respeto ni ninguna credibilidad» para su grupo parlamentario, independientemente de que la tendencia reflejada sea favorable a sus intereses electorales.
Frente a las métricas del centro oficial, la portavoz ha apelado a la percepción social y al contacto directo con la ciudadanía como los únicos indicadores que su formación considera legítimos. «Nosotros nos podemos fiar de lo que vemos en la calle, en la que cada vez más gente ha abierto los ojos», ha afirmado Millán, quien sostiene que la labor de su partido durante la legislatura será el factor determinante ante las urnas.
La postura de Vox se suma a las críticas de otros sectores de la oposición, como el Partido Popular, que ha llegado a calificar de «malversación» la gestión actual del centro demoscópico. Millán ha concluido señalando que el único medidor real de la situación política española se dará en los próximos procesos electorales, donde se comprobará el respaldo de los ciudadanos a las distintas propuestas parlamentarias.


