Vox denuncia la vandalización de su sede en Lugo y alerta de un incremento de la hostilidad en Galicia
La formación política Vox ha formalizado una denuncia ante la Policía Nacional tras el ataque vandálico sufrido en su sede de Lugo, situada en la Rúa Carril de Catasol. El partido ha reportado la aparición de pintadas con mensajes ofensivos y proclamas de carácter antisemita, un suceso que han enmarcado dentro de lo que consideran una «escalada de violencia» contra sus representantes y afiliados en el ámbito de la comunidad autónoma gallega.
Según detalla el comunicado emitido por la formación que preside Santiago Abascal, las fachadas del inmueble lucense presentaron diversas inscripciones, entre las que se incluían descalificaciones directas y el mensaje «Zionist not welcome». Ante estos hechos, el partido ha solicitado la apertura de una investigación oficial para que se identifique a los responsables y se proceda a la depuración de las responsabilidades legales correspondientes.
El presidente de Vox en Lugo, Jesús Rodríguez, ha manifestado su firme rechazo a estas acciones, señalando que este tipo de actos vandálicos reflejan una falta de respeto hacia la libertad y la pluralidad política. Rodríguez ha subrayado que, pese a lo ocurrido, la formación continuará con su actividad habitual y la defensa de sus principios programáticos en la capital lucense, asegurando que los intentos de intimidación no afectarán a su labor institucional.
La organización ha recordado que el incidente en la sede de la Rúa Carril de Catasol no es un hecho aislado, sino que se suma a otros altercados registrados en diferentes sedes de la geografía gallega durante los últimos meses. Esta reiteración de sucesos ha llevado a Vox a reclamar un posicionamiento público y una condena unánime por parte de todas las instituciones y fuerzas políticas representadas en las administraciones públicas.
Con la denuncia ya en manos de las autoridades, el partido espera que se refuercen las medidas de seguridad y que el rechazo social a la violencia política sea el eje central de la respuesta institucional ante este tipo de ataques contra sedes de formaciones legalmente constituidas.


