El cineasta estadounidense Woody Allen ha iniciado oficialmente en Madrid el rodaje de su nueva película, una comedia contemporánea ambientada en el ámbito diplomático. La producción, que comenzó el pasado 5 de octubre bajo el título provisional de trabajo «WASP 2026», se desarrollará durante seis semanas en diversas localizaciones de la capital y el municipio de Aranjuez, contando con el respaldo institucional del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.
El proyecto cinematográfico, que ha generado una notable expectación por la posibilidad de que suponga el cierre de la carrera del director a sus 90 años, integra más de 30 escenarios urbanos. Entre las localizaciones destacadas se encuentran la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y diversos puntos del distrito de Salamanca, como la intersección de las calles Lagasca y Jorge Juan, donde el equipo técnico ha desplegado las primeras jornadas de grabación para captar la arquitectura clásica de la zona.
En el plano artístico, la obra cuenta con un elenco internacional encabezado por la actriz norteamericana Alexi Wasser y el actor español Peter Vives. El reparto se completa con nombres de trayectoria consolidada como Jemima Kirke, Jordi Mollà, Marton Csokas, Jakob Oftebro y Paloma Bloyd. Según fuentes de la producción, el guion busca recuperar la narrativa de las comedias de enredo y el tono introspectivo que caracterizaron obras previas del autor, como «Misterioso asesinato en Manhattan» o «Alice».
La producción corre a cargo de las firmas Wanda Visión y Gravier Productions. Durante la presentación oficial del rodaje, se detalló que la trama buscará convertir a la ciudad de Madrid en un elemento protagonista, integrando su ambiente social y una banda sonora con influencias locales. Este rodaje supone el regreso del realizador a España como plató cinematográfico, tras sus anteriores experiencias en Barcelona con «Vicky Cristina Barcelona» en 2008 y en San Sebastián con «Rifkin’s Festival» en 2019.
El calendario previsto por la productora estima que los trabajos de filmación en la región se prolongarán hasta mediados del mes de noviembre. A pesar de que el director ha manifestado en sede pública el desgaste físico que conllevan estas producciones, ha subrayado que el interés arquitectónico y cultural de la capital española ha sido determinante para la puesta en marcha de este nuevo largometraje.
Las autoridades locales han facilitado el despliegue técnico en zonas de alta densidad comercial y residencial, coordinando los cortes de vía necesarios para una producción que sitúa de nuevo a la industria cinematográfica madrileña en el foco internacional. Se espera que la fase de postproducción comience inmediatamente después de finalizar el rodaje en los escenarios previstos de la capital y Aranjuez.


