Zaragoza es elegida Capital Verde Europea para el año 2028
La Comisión Europea ha designado a Zaragoza como Capital Verde Europea para el año 2028, un reconocimiento que premia las políticas ambientales, el compromiso con la sostenibilidad y la transición hacia un modelo urbano saludable y resiliente. El jurado internacional, tras una evaluación técnica y una presentación final en la ciudad portuguesa de Guimarães, ha otorgado el galardón a la capital aragonesa frente a las candidaturas de Aalborg (Dinamarca), Bielsko-Biała (Polonia), Košice (Eslovaquia) y Oporto (Portugal).
La consecución de este título supone un hito institucional para la ciudad, que había concurrido al certamen sin éxito en las ediciones de 2009, 2011 y 2014. En esta convocatoria, Zaragoza ha sido la única representante española en alcanzar la fase final del certamen. Junto al reconocimiento internacional, la ciudad recibirá una dotación económica de 600.000 euros por parte del Ejecutivo comunitario, destinados a la implementación de su estrategia ambiental y al desarrollo de un programa de actividades durante el año de la capitalidad.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha valorado positivamente la decisión, subrayando que este distintivo sitúa a la ciudad en la vanguardia europea en materia de sostenibilidad. Chueca ha atribuido el éxito a una labor coordinada entre instituciones, empresas, universidad y sociedad civil. Este galardón se suma a otros reconocimientos recientes otorgados por la Comisión Europea, como el de Ciudad Europea del Deporte 2027 y el Premio Ciudad Accesible 2026, consolidando la proyección internacional del municipio.
Para el ejercicio de 2028, el Ayuntamiento de Zaragoza ha diseñado un plan de acción compuesto por 150 iniciativas de diversa escala. Entre los proyectos destacados figura el programa «Ebro Vivo», que conmemorará los 20 años de la Exposición Internacional de 2008, y la integración de compromisos medioambientales en eventos de colaboración público-privada, como el Festival Vive Latino. En este último caso, la estrategia contempla la plantación de un árbol por cada entrada o abono vendido, reforzando la infraestructura verde de la ciudad.
Los indicadores técnicos presentados por Zaragoza han sido fundamentales para la decisión del panel de expertos. En términos de calidad del aire, la ciudad registra una media de PM2,5 de 9,79 µg/m³, situándose en el rango del 20% de las ciudades con valores más bajos del continente. Asimismo, la gestión hídrica ha mostrado una reducción significativa del consumo total, pasando de los 105 hectómetros cúbicos anuales en la década de los ochenta a los 61 hectómetros cúbicos actuales, con un 99,5% de las aguas residuales bajo tratamiento terciario.
En el ámbito de la biodiversidad, Zaragoza cuenta con un 27% de su término municipal bajo figuras de protección, incluyendo 12 espacios integrados en la Red Natura 2000. La capital aragonesa mantiene el compromiso de plantar 700.000 árboles a través del proyecto «El Bosque de los Zaragozanos» y ha logrado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 25% entre los años 2005 y 2019. El objetivo institucional a corto plazo es alcanzar una reducción del 80% para 2030, en el marco de su participación en la misión europea de ciudades climáticamente neutras.


