Zelenski denuncia el lanzamiento de más de 3.600 proyectiles rusos contra Ucrania en la última semana
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó este domingo que las fuerzas rusas han empleado más de 3.600 sistemas de ataque, incluyendo drones, bombas aéreas y misiles, contra el territorio ucraniano durante los últimos siete días. Según el mandatario, esta ofensiva representa una escalada en las operaciones militares del Kremlin, subrayando la necesidad de apoyo internacional ante la magnitud de los bombardeos.
A través de sus canales oficiales, el jefe de Estado detalló que, en el transcurso de la semana, se contabilizaron más de 1.900 drones de ataque, 1.700 bombas aéreas y 25 misiles dirigidos contra diversas regiones del país. Zelenski destacó de manera particular que más de 800 de estos drones eran modelos a reacción, un factor técnico que, a su juicio, agrava el impacto de la ofensiva y exige responsabilidades por parte de la comunidad internacional.
Respecto a la actividad operativa más reciente, la Fuerza Aérea de Ucrania comunicó que durante la noche del sábado y la madrugada del domingo se detectó el ataque de 135 drones de distinto tipo. Los sistemas de defensa antiaérea lograron neutralizar o suprimir 125 de estas unidades. No obstante, las autoridades militares confirmaron impactos en cinco puntos distintos de la geografía nacional, además de daños colaterales provocados por la caída de restos de proyectiles interceptados.
En el ámbito de la capital, Zelenski denunció el ataque contra infraestructuras estratégicas, mencionando específicamente el Puente Norte de Kiev. Esta plataforma es considerada una pieza clave para el tráfico rodado y la conectividad logística de la ciudad. El reporte de daños se produce en un contexto de persistente presión sobre la red de servicios e infraestructuras civiles ucranianas.
En el plano diplomático, el balance de ataques coincide con la visita a Kiev del dirigente alemán Friedrich Merz. Durante este encuentro, el mandatario ucraniano reiteró su llamamiento a los aliados para fortalecer las capacidades de defensa aérea del país, argumentando que la escala de los ataques recientes requiere una respuesta coordinada para evitar el aislamiento de Ucrania frente a la ofensiva rusa.


