La valoración de la cartera estratégica de la SEPI alcanza un máximo histórico de 15.000 millones de euros
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha comunicado este martes que su cartera de valores en empresas estratégicas para la economía española ha superado los 15.000 millones de euros, estableciendo un nuevo récord histórico. Según la entidad pública, este hito es resultado de la solidez de las compañías participadas y de una gestión orientada a fortalecer el tejido industrial y proteger las capacidades estratégicas del Estado.
Al cierre de la sesión de este lunes, la valoración de las participaciones alcanzó concretamente los 15.010,2 millones de euros. Esta cifra supone que, en un periodo de cinco años, la cartera gestionada por el holding público ha duplicado con creces su valor, consolidando el papel de la institución como un inversor público de referencia para la autonomía estratégica y el desarrollo económico del país.
El impacto socioeconómico de las empresas que integran el portafolio de la SEPI se refleja en sus indicadores de empleo y facturación. Actualmente, estas compañías representan más de 300.000 puestos de trabajo y alcanzan una cifra de negocio superior a los 155.700 millones de euros, lo que supone un incremento del 125 % respecto a los datos registrados en el ejercicio 2020.
La entidad mantiene posiciones clave en sectores fundamentales para la soberanía nacional, con participaciones en empresas de la relevancia de Telefónica, Indra, Enagás, Redeia, Talgo y el consorcio aeroespacial Airbus, entre otras. La SEPI ha subrayado que esta evolución positiva responde a una política de inversión activa y a la capacidad de las participadas para generar valor en sus respectivos mercados.
Desde la institución se ha enfatizado que este crecimiento fortalece la función de la SEPI como instrumento al servicio del Estado para garantizar la estabilidad de compañías que resultan determinantes para el funcionamiento de la infraestructura y la industria nacional. La gestión se alinea con los objetivos de desarrollo económico sostenido y la protección de sectores industriales críticos.


