La UDEF sitúa la empresa de las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero en el perímetro de la investigación judicial
La situación judicial del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado el pasado mes de mayo, ha extendido su alcance hacia el entorno profesional de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha incluido en sus pesquisas a la sociedad Whathefav S. L., la agencia de comunicación y servicios digitales propiedad de ambas, con el objetivo de analizar la naturaleza de diversos contratos de consultoría e intermediación.
Las diligencias policiales han incluido el registro de la sede de la compañía para determinar si los pagos recibidos por la firma corresponden a servicios de marketing y comunicación efectivamente prestados o si, por el contrario, forman parte de una supuesta red de triangulación de fondos. Este movimiento judicial ha supuesto un punto de inflexión en la discreción que ha caracterizado la vida pública de las hermanas Rodríguez Espinosa desde que su padre abandonara la jefatura del Ejecutivo.
Laura Rodríguez Espinosa, nacida en 1993, ha desarrollado su carrera en el sector audiovisual tras formarse en Realización de Proyectos Audiovisuales y Espectáculos. Su trayectoria profesional incluye experiencia técnica en Real Madrid TV y en la productora Grupo Secuoya, donde ejerció funciones de realización y producción. Por su parte, Alba Rodríguez Espinosa, nacida en 1995 y graduada en Comunicación Audiovisual y Artes Escénicas, se ha especializado en estrategia digital, e-commerce y marketing para diversas marcas del sector de la moda.
La presión derivada del proceso judicial ha motivado un blindaje absoluto del entorno familiar. Según fuentes cercanas al caso, ambas hermanas han restringido su actividad en plataformas profesionales y redes sociales para evitar la exposición pública. Asimismo, la familia optó por cancelar sus habituales vacaciones estivales en Lanzarote para permanecer en su residencia de Madrid, en el barrio de Valdezarza, donde mantienen un perfil bajo centrado en la defensa técnica de su actividad profesional.
Este escenario contrasta con el historial de privacidad que el expresidente y su esposa, Sonsoles Espinosa, defendieron judicialmente durante años para proteger la intimidad de sus hijas. Aunque ambas habían logrado consolidar una carrera anónima en el sector privado, la investigación de la UDEF sobre Whathefav S. L. las sitúa ahora en el foco de la actualidad jurídica, condicionando sus dinámicas de trabajo y su relación con clientes del sector de la comunicación y el entretenimiento.
La instrucción judicial continúa su curso mientras se analizan los flujos financieros de las sociedades vinculadas al entorno del exmandatario, en un procedimiento que busca esclarecer la licitud de las operaciones mercantiles realizadas en los últimos ejercicios bajo sospecha.


