Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, junto a sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, han iniciado su periodo anual de vacaciones privadas tras concluir los compromisos oficiales en Palma de Mallorca. Según diversas informaciones y el seguimiento de rutas aéreas, la Familia Real se encuentra en territorio griego, un destino recurrente al que el monarca se ha incorporado tras disfrutar de unos días de descanso estival con su círculo de amistades en aguas baleares.
A diferencia de la estancia institucional en el Palacio de Marivent, donde se alternan las recepciones oficiales con los posados ante los medios de comunicación, este segundo tramo del verano se gestiona bajo un régimen de estricta privacidad. Desde la Casa de S.M. el Rey y el Gobierno no se facilita información oficial sobre el itinerario ni el destino exacto, al tratarse de actividades que forman parte de la esfera íntima de la familia y que son sufragadas íntegramente de forma privada, sin cobertura mediática oficial.
Grecia se ha consolidado en los últimos años como uno de los refugios predilectos para la Familia Real española. El entorno de Porto Heli, en la península del Peloponeso, destaca por su fisonomía de calas y pinares que facilita la navegación discreta. Esta vinculación con el país heleno responde tanto a las raíces familiares de Felipe VI —tierra natal de la Reina Sofía— como a la estrecha relación de amistad con la Familia Real de los Países Bajos, quienes poseen una residencia de descanso en la zona dotada de altos sistemas de seguridad y puerto privado.
La logística de estos desplazamientos suele incluir el alquiler de veleros o yates para fondear en zonas de difícil acceso y el alojamiento en villas aisladas de la mirada pública. Durante estas jornadas, los Reyes y sus hijas optan por un estilo de vida informal, centrado en la práctica de deportes náuticos, la lectura y la gastronomía mediterránea, alejados del protocolo y los dispositivos habituales de representación institucional, aunque siempre bajo la protección de un discreto servicio de seguridad.
A pesar del protagonismo de Grecia, el mapa de desplazamientos estivales de la Familia Real ha incluido históricamente otros puntos del Mediterráneo, como las costas de Croacia e Italia. En ocasiones puntuales, se han registrado también viajes a destinos internacionales más alejados, manteniendo siempre la búsqueda de privacidad y tranquilidad absoluta como el eje central de su descanso anual antes del inicio del nuevo curso institucional.


