El Gobierno autoriza la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha oficializado este viernes, mediante su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la renovación de la autorización de explotación para las Unidades I y II de la Central Nuclear de Almaraz, ubicada en la provincia de Cáceres. Esta disposición administrativa permitirá que ambos reactores operen, al menos, hasta el 8 de junio de 2030, lo que supone un aplazamiento respecto al calendario de cierre escalonado que el Ejecutivo mantenía vigente hasta la fecha.
La decisión, liderada por la ministra Sara Aagesen, modifica los plazos de clausura previstos inicialmente para el 1 de noviembre de 2027 en el caso de la Unidad I, y para el 31 de octubre de 2028 en la Unidad II. Con esta nueva orden, ambas unidades unifican su horizonte de funcionamiento, atendiendo a la solicitud formal y conjunta presentada por las tres empresas propietarias de la infraestructura: Iberdrola, Endesa y Naturgy.
Aval técnico del Consejo de Seguridad Nuclear
La prórroga concedida por el Ministerio se sustenta en el informe favorable emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el pasado 16 de julio. El organismo regulador certificó que la instalación cacereña reúne las condiciones de seguridad nuclear y protección radiológica necesarias para continuar su actividad durante el periodo adicional. No obstante, la orden ministerial recalca que la operatividad de la planta queda estrictamente subordinada al cumplimiento de los límites y exigencias técnicas dictadas por el CSN en su evaluación.
El expediente administrativo concluye así un proceso iniciado tras la petición de las eléctricas, en la que se solicitaba la extensión de la vida útil de la central para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico en el medio plazo. El aval del regulador ha sido el requisito técnico previo e indispensable para que el Gobierno pudiera autorizar la continuidad de los reactores en Navalmoral de la Mata.
Justificación estratégica y contexto internacional
El Ejecutivo ha justificado este cambio en la planificación energética aludiendo al actual contexto internacional. La resolución señala que la volatilidad de los precios del gas, acentuada por la crisis geopolítica en Oriente Medio, obliga a reforzar la seguridad del sistema eléctrico nacional. En este sentido, el Ministerio argumenta que mantener la producción de Almaraz hasta 2030 contribuirá a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Finalmente, los informes técnicos que acompañan la orden ministerial consideran que el impacto de esta prórroga sobre el despliegue de las energías renovables en España será «acotado y poco significativo». De este modo, la extensión de la actividad nuclear se presenta como una medida de transición orientada a salvaguardar la estabilidad de precios y el suministro mientras se completa la transformación del sistema energético hacia fuentes de generación descarbonizada.


