La reciente muerte de tres personas en un tiroteo entre clanes rivales en Isla Cristina (Huelva) ha reactivado el debate institucional sobre la eficacia de la lucha contra el narcotráfico en la costa andaluza. Este suceso, que se suma al fallecimiento de dos guardias civiles hace tres meses en Barbate, ha puesto nuevamente el foco sobre la gestión del Ministerio del Interior y la decisión, ejecutada en 2022, de desmantelar el Organismo de Coordinación del Narcotráfico (OCON Sur), la unidad de élite de la Guardia Civil que operaba en la zona.
Según los últimos datos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), dependiente del Ministerio del Interior, la actividad operativa contra el tráfico de drogas en la región muestra una tendencia a la baja en términos estadísticos. Durante el año 2024, las detenciones vinculadas al narcotráfico y el contrabando en Andalucía descendieron un 8,44% en comparación con el ejercicio anterior. Esta cifra se inserta en un declive sostenido desde 2021, cuando se registraron 8.082 arrestos, frente a los 6.725 contabilizados en el último año.
En lo que respecta a las incautaciones de sustancias estupefacientes, el informe revela una caída del 44% en las aprehensiones de hachís a nivel nacional, con una reducción del 42% específicamente en el territorio andaluz. En provincias clave como Huelva, el descenso de droga intervenida alcanzó el 51,98%. Por el contrario, las incautaciones de cocaína se mantuvieron en niveles similares a los de 2023, con más de 44.000 kilogramos intervenidos, consolidando una tendencia al alza iniciada en años previos.
Desde el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska se atribuye la disminución de los decomisos de hachís a factores externos, concretamente a una supuesta caída en la producción en Marruecos y a un cambio de estrategia de las redes criminales, que estarían transportando menores cantidades para minimizar riesgos. No obstante, estas explicaciones difieren de los análisis técnicos presentados por la Fiscalía Antidroga y las asociaciones profesionales del instituto armado.
La Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Andalucía ha advertido en su última memoria que el panorama de seguridad «dista mucho de haber mejorado». El Ministerio Público vincula la reducción de la presión policial con la desaparición de OCON Sur, señalando que la falta de una unidad especializada y coordinada ha permitido que el tráfico de narcóticos se diversifique por toda la costa andaluza. Además, destaca las dificultades técnicas de las fuerzas de seguridad para interceptar las narcolanchas, lo que deriva en situaciones de alto riesgo para la integridad física de los agentes.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reiterado su petición de recuperar la unidad de élite, denunciando lo que califican como un «abandono operativo y humano». OCON Sur, que llegó a contar con 150 agentes, realizó más de 12.000 detenciones y se incautó de 1.100 toneladas de hachís durante sus cuatro años de actividad. Los representantes de los agentes sostienen que el actual Plan Especial de Seguridad en el Campo de Gibraltar no compensa la pérdida de la capacidad de reacción permanente que ofrecía el grupo especializado.
Finalmente, la Fiscalía insiste en la necesidad de orientar los esfuerzos no solo hacia la incautación de alijos, sino hacia la investigación del blanqueo de capitales. Según el órgano judicial, la desarticulación de las cúpulas financieras de las organizaciones es el único método eficaz para evitar la regeneración de estos grupos criminales, que actualmente mantienen su capacidad operativa a pesar de la presión policial existente.


