Los duques de Sussex trasladan su residencia al Reino Unido para el inicio del curso escolar
Los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle, tienen previsto fijar su residencia en el Reino Unido de manera inminente. Según informaciones de la prensa británica, el matrimonio se trasladará en los próximos días desde su actual hogar en Montecito, California, hacia una propiedad privada en territorio inglés. El movimiento coincide con la escolarización de sus dos hijos, Archie y Lilibet, quienes iniciarán el curso escolar en un centro educativo británico este mes de septiembre.
La nueva residencia de la familia tendrá un carácter estrictamente privado y no mantendrá vínculos operativos con la Casa Real británica. Con el fin de preservar su privacidad, la ubicación exacta de la vivienda no ha sido revelada. Fuentes cercanas a la pareja han indicado que los duques mantendrán su propiedad en Estados Unidos y su casa de vacaciones en Portugal, diversificando su patrimonio inmobiliario mientras se establecen de nuevo en suelo británico.
Desde el punto de vista institucional, el rey Carlos III fue informado de esta decisión el pasado 16 de agosto. Según los reportes, el monarca ha recibido la noticia como una posibilidad para fomentar el contacto con sus nietos. Este retorno se produce cuatro años después de que Harry y Meghan anunciaran su retirada como miembros activos de la familia real en enero de 2020, proceso que culminó con la pérdida del tratamiento de «Alteza Real» y de sus patrocinios oficiales.
El regreso de los Sussex se enmarca en un contexto de distanciamiento previo con la Corona, acentuado tras la publicación de la biografía «Spare» y la emisión de producciones audiovisuales donde la pareja detalló las dificultades experimentadas dentro de la institución. En marzo de 2023, el rey Carlos III solicitó el desalojo de Frogmore Cottage, la última residencia oficial de los duques en el país, lo que dejó al matrimonio sin una base logística permanente en el Reino Unido hasta este nuevo movimiento.
Asimismo, el traslado plantea interrogantes sobre la seguridad del príncipe y su familia. Harry mantiene actualmente un litigio legal con el Ministerio del Interior británico por la retirada de la protección policial financiada por el Estado, un servicio que perdió al cesar sus funciones representativas. El príncipe ha manifestado en sede judicial su preocupación por la seguridad de su esposa e hijos en territorio británico sin un despliegue operativo oficial coordinado con las autoridades nacionales.
A pesar de este cambio residencial, se espera que los duques de Sussex continúen con las actividades de su Fundación Archewell de manera independiente a la agenda oficial del Palacio de Buckingham. Durante los últimos meses, la pareja ha realizado viajes de carácter no oficial a países como Nigeria y Colombia, consolidando un perfil público internacional al margen de la estructura de la Casa Real británica.


