La formación académica se consolida como el principal factor de estabilidad en el mercado laboral español
El nivel educativo continúa siendo el principal determinante de la calidad y la estabilidad del empleo en España. Según un reciente análisis de la patronal Asempleo, basado en microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA), casi uno de cada cuatro asalariados con bajo nivel formativo (23,1%) desempeña su actividad bajo un contrato temporal. Esta cifra contrasta significativamente con el 14% registrado entre los trabajadores con titulación superior, evidenciando una brecha de estabilidad vinculada a la formación.
El estudio, que analiza la evolución del mercado laboral desde el año 2005 hasta el segundo trimestre de 2024, revela que la vulnerabilidad ante el desempleo aumenta de forma inversamente proporcional a la capacitación académica. Los datos indican que el paro alcanza al 21,8% de las personas con estudios primarios o inferiores, mientras que la tasa se reduce al 12% para quienes poseen estudios secundarios y desciende hasta el 6,2% en el caso de los titulados superiores.
Desde la patronal de las agencias de empleo y empresas de trabajo temporal, se defiende el papel de la contratación temporal como mecanismo de inserción. Andreu Cruañas, presidente de Asempleo, sostiene que esta modalidad no debe ser percibida exclusivamente como un problema estructural, sino como una vía de acceso necesaria para colectivos con mayores dificultades de encaje. Según la organización, la temporalidad abre la principal puerta de entrada al mercado para aquellos perfiles que afrontan escenarios más complejos de empleabilidad.
No obstante, el informe también pone el foco en el fenómeno de la sobrecualificación, un problema que afecta de manera transversal al mercado laboral. Por primera vez en casi veinte años, la brecha de sobrecualificación entre el empleo temporal y el indefinido se ha igualado. Actualmente, el 35,3% de los trabajadores con contrato indefinido y el 34,9% de aquellos con contrato temporal ocupan puestos de trabajo que requieren una formación inferior a la que poseen.
A pesar de esta convergencia de tasas entre tipos de contrato, el análisis advierte que la situación de los universitarios apenas ha mejorado en las últimas dos décadas. Más de un tercio de los titulados superiores en España continúa trabajando en puestos para los que están claramente sobrecualificados, una proporción que se mantiene estancada y que refleja un desajuste persistente entre la formación académica de la población y las demandas del sistema productivo nacional.
Este análisis institucional, elaborado a partir del procesamiento de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), subraya la importancia de las políticas de formación continua para mitigar la precariedad y mejorar las tasas de inserción en puestos de alta cualificación, donde la estabilidad contractual es notablemente superior.


