La situación migratoria en Ceuta condiciona el mercado de fichajes de la AD Ceuta
La Agrupación Deportiva Ceuta ha finalizado el mercado de fichajes de verano con un balance de trece incorporaciones, tras superar notables dificultades logísticas y de negociación. Según ha confirmado el presidente de la entidad, Luhay Hamido, hasta quince futbolistas con acuerdos avanzados declinaron finalmente su incorporación al club de la ciudad autónoma. El motivo principal de estas negativas ha sido la preocupación generada por la crisis migratoria ocurrida los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con el periodo clave de contrataciones.
El máximo responsable del club explicó que la entrada masiva de personas a través de la frontera durante esas fechas alteró la percepción de seguridad de los jugadores y sus familias. Hamido señaló que, en muchos casos, las negociaciones se truncaron debido al temor de los futbolistas a trasladarse a la ciudad con sus parejas e hijos, influenciados por la imagen de inestabilidad proyectada en los medios de comunicación nacionales durante los incidentes en la valla.
A pesar de esta coyuntura, la presidencia de la AD Ceuta ha querido transmitir un mensaje de normalidad y seguridad. Durante una comparecencia pública, Hamido defendió el papel integrador del club, describiéndolo como un «templo de las cuatro culturas» donde conviven diferentes religiones y sensibilidades políticas. Asimismo, destacó que la vida cotidiana en la ciudad y los entrenamientos del primer equipo se han desarrollado sin alteraciones significativas, bajo la supervisión de las autoridades competentes.
Para contrarrestar las reticencias de los posibles fichajes, la dirección deportiva implementó una estrategia de transparencia. El club invitó a diversos futbolistas a visitar Ceuta de manera presencial, sin compromiso contractual previo, con el objetivo de que conocieran de primera mano las instalaciones, el proyecto deportivo y la realidad social de la ciudad. Esta medida permitió desbloquear varias operaciones que se encontraban en punto muerto por motivos extra deportivos.
La actividad del club se intensificó en el cierre de la ventana de transferencias, logrando concretar cuatro fichajes en la última jornada. Entre las incorporaciones definitivas destacan el lateral Toni Abad, procedente del Huesca, y las cesiones del delantero Umaru Konaré, el extremo Edgar Sevikyan —procedente del Ferencvaros húngaro— y el centrocampista Joaquín González, del Cádiz CF.
Con estos movimientos, la AD Ceuta cierra su plantilla para afrontar su segunda temporada consecutiva en la categoría de plata del fútbol español. Pese a las complicaciones del mercado estival, la entidad asegura contar con las garantías necesarias para competir y mantener su estatus en el fútbol profesional, consolidando un proyecto que, en palabras de su directiva, trasciende lo estrictamente deportivo para convertirse en un referente de cohesión social en la región.


