Bustinduy interpreta un giro en la relación con Marruecos tras la comparecencia de Sánchez sobre la crisis en Ceuta
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha valorado positivamente este jueves lo que considera una «rectificación» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la política exterior con Marruecos. Durante su comparecencia en el pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre la crisis migratoria en Ceuta del pasado mes de julio, el jefe del Ejecutivo ha señalado que la cooperación con el país vecino «tiene que ser diferente», unas palabras que el sector de Sumar en el Gobierno ha interpretado como un cambio de rumbo necesario.
Bustinduy ha destacado ante los medios de comunicación que esta supuesta rectificación responde a las demandas de los socios de la coalición, quienes han cuestionado reiteradamente lo que califican como una «política de apaciguamiento». Según el ministro, la estrategia mantenida hasta la fecha no ha logrado garantizar una gestión de los flujos migratorios acorde a los principios que defiende el Gobierno, por lo que ha dado la bienvenida a un replanteamiento de los vínculos diplomáticos con Rabat.
No obstante, la interpretación del ministro Bustinduy ha sido matizada de forma inmediata por fuentes del Palacio de la Moncloa. Desde el entorno del presidente se ha aclarado que las palabras de Sánchez no suponen un replanteamiento estructural de la relación bilateral con Marruecos, sino una constatación de que la cooperación debe adaptarse a las nuevas realidades vividas en la frontera. Esta discrepancia subraya la sensibilidad existente dentro del Ejecutivo de coalición respecto a la política exterior en el Magreb.
Persistencia de las críticas en el espacio de Sumar
A pesar de la valoración de Bustinduy, la postura de otros representantes de Sumar se ha mantenido en una línea marcadamente crítica con el presidente. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y los diputados que han intervenido en el pleno han vuelto a reprochar a Sánchez su gestión de la crisis en la ciudad autónoma. Desde este sector, se acusa al jefe del Ejecutivo de continuar exculpando a las autoridades marroquíes de su responsabilidad en la llegada masiva de migrantes registrada durante el verano.
Fuentes de la formación Movimiento Sumar han incidido en que la comparecencia parlamentaria de este jueves no ha aportado las explicaciones ni las soluciones técnicas que la situación de Ceuta requiere. En este sentido, han reclamado al presidente del Gobierno una posición «mucho más firme» ante el papel jugado por Marruecos en la frontera sur de Europa, manteniendo la presión interna sobre el ala socialista del gabinete en materia migratoria.
El debate parlamentario ha puesto de manifiesto, una vez más, las diferentes sensibilidades que conviven en el Gobierno de España sobre la gestión de la inmigración y el equilibrio diplomático con el reino alauí, en un contexto marcado por la tragedia humanitaria en las rutas atlánticas y la presión constante en los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla.


