Justicia de EE. UU. declara juicio nulo en el caso de Lindsay Clancy ante la falta de veredicto unánime
El juez federal William Sullivan ha declarado este viernes la nulidad del juicio contra Lindsay Clancy, la exenfermera acusada de la muerte de sus tres hijos en Massachusetts. La decisión judicial se produce tras siete jornadas de deliberaciones en las que el jurado fue incapaz de alcanzar un veredicto unánime, confirmando un bloqueo institucional en el proceso penal que ha conmocionado a la opinión pública estadounidense.
El magistrado comunicó la resolución en el tribunal de Plymouth alrededor de las 11:30 hora local, después de recibir una tercera nota por parte de los miembros del jurado. En el escrito, el grupo de deliberación manifestó su incapacidad de llegar a un consenso: «Comunicamos con pesar que no podemos alcanzar una decisión unánime y no vamos a ser capaces de hacerlo», señalaron los integrantes del cuerpo judicial, según los reportes oficiales del proceso.
Inmediatamente después del anuncio, el juez Sullivan otorgó un plazo extraordinario de una hora al abogado defensor, Kevin Reddington, para interponer una apelación de emergencia ante el Tribunal Supremo del estado. Este movimiento legal suspende temporalmente los efectos de la declaración de juicio nulo, una medida calificada como inusual por expertos jurídicos, dado el escaso margen de tiempo concedido para elevar el caso a una instancia superior.
La defensa de Clancy había solicitado previamente la recusación de uno de los miembros del jurado, alegando que dicho integrante se negaba a seguir las normas de deliberación y era el responsable directo del estancamiento del veredicto. El caso gira en torno a la salud mental de la acusada, de 36 años, quien enfrenta tres cargos de asesinato por los hechos ocurridos el 24 de enero de 2023 en su vivienda de Duxbury.
Según los antecedentes del proceso, la fiscalía sostiene que Clancy estranguló a sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, antes de intentar suicidarse, acto que le provocó una parálisis permanente. Por su parte, la defensa argumenta que la acusada sufrió un brote psicótico postparto, lo que la inhabilitaría para ser declarada culpable bajo los criterios estándar de responsabilidad penal.
El jurado debía elegir entre varias opciones legales: culpabilidad por asesinato en primer o segundo grado, homicidio involuntario o absolución por motivos de salud mental. El desenlace jurídico de este caso determinará si la procesada es sentenciada a cadena perpetua o si, por el contrario, será sometida a un régimen de internamiento en un centro psiquiátrico especializado.
A la espera del resultado de la apelación presentada por el equipo legal de Clancy, la declaración de nulidad abre la posibilidad de que el Estado deba iniciar un nuevo proceso judicial desde cero, lo que prolongaría la resolución de uno de los casos penales más complejos en la historia reciente de Massachusetts.


