La Policía Nacional descarta vínculos de Rusia o Israel en la coordinación del asalto a Ceuta
Un informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional, remitido a la Audiencia Nacional, concluye que el 90,8% de los números de teléfono utilizados para organizar la entrada masiva en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio procedían de Marruecos. El documento, entregado a la jueza María Tardón, descarta la presencia de líneas vinculadas a Rusia o Israel, Estados a los que el Gobierno central había señalado inicialmente como posibles focos de desestabilización digital.
El análisis técnico de la Policía Nacional detalla que, del 9,2% de los terminales restantes, la mayoría pertenecen a otros países del Magreb y del área subsahariana. Concretamente, el 44,7% de ese porcentaje minoritario corresponde a Argelia (29,5%), Túnez y Libia. A pesar de las tesis iniciales que apuntaban a una movilización masiva orquestada desde Argelia, los datos reflejan que menos del 3% del total de los dispositivos monitorizados tenían origen argelino.
En cuanto a la implicación de potencias extranjeras, el informe contradice las valoraciones realizadas por la Presidencia del Gobierno en sede parlamentaria y en foros públicos. Aunque el Ejecutivo llegó a vincular la crisis con campañas de desinformación provenientes de foros en Rusia e Israel, los agentes del Cenif no han hallado rastro de dicha actividad en las comunicaciones analizadas. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó recientemente en el Congreso de los Diputados que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) descarta, por el momento, la participación de dichos Estados.
El informe policial describe una operativa de movilización dividida en tres fases. La primera, de activación, se produjo entre el 24 y el 28 de julio. La segunda fase registró un crecimiento exponencial de mensajes, alcanzando un pico de 1.974 comunicaciones el día 30 de julio, lo que representó un incremento superior al 3.300% respecto a los días previos. Finalmente, a partir del 2 de agosto, se detectó un descenso paulatino en la actividad de los grupos monitorizados en redes sociales como Facebook y servicios de mensajería como WhatsApp.
Respecto a la autoría y ejecución sobre el terreno, la Policía Nacional identifica a 32 agentes de las fuerzas de seguridad marroquíes, tanto uniformados como de paisano, que habrían guiado a las personas migrantes durante el cruce de la frontera. El documento incluye material gráfico donde se observa a estos efectivos dando instrucciones para superar los obstáculos fronterizos. Esta sección del informe, denominada «Narrativa/Contranarrativa Oficial», sugiere que se intentó señalar a Argelia como organizador para desviar la responsabilidad del reino alauí.
Por su parte, el Gobierno mantiene una postura de prudencia institucional. A pesar de las evidencias gráficas aportadas por la Policía Nacional sobre la actuación de agentes marroquíes, el Ejecutivo ha reiterado que no dispone de pruebas «sólidas» que demuestren una planificación estatal por parte de Rabat. No obstante, se ha asegurado que, de confirmarse una ejecución dirigida, el Estado actuará con la contundencia necesaria ante los organismos internacionales pertinentes.


