La relación entre Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez atraviesa un nuevo periodo de distanciamiento que ha trascendido al ámbito público tras una serie de declaraciones cruzadas y desencuentros profesionales. La ausencia de Cayetano en la tradicional Corrida Goyesca de Ronda, evento organizado por su hermano mayor, se ha consolidado como el punto de inflexión de una crisis que afecta tanto al plano personal como a la gestión del patrimonio compartido de la dinastía taurina.
El conflicto ha cobrado una nueva dimensión tras la intervención de Julián Contreras, hermano de ambos, quien se ha posicionado públicamente a favor de Cayetano. En recientes declaraciones, Contreras ha manifestado que el hijo menor de Carmina Ordóñez está experimentando situaciones que él mismo ha denunciado durante años, instando a su hermano a expresar su versión de los hechos frente a las informaciones que cuestionan su profesionalidad y sus decisiones personales.
El origen inmediato de la tensión se sitúa en la organización de la última Goyesca de Ronda. Francisco Rivera, responsable de la gestión del cartel, justificó la ausencia de su hermano alegando motivos de planificación y una supuesta retirada previa del diestro. Por su parte, Cayetano Rivera rompió su habitual reserva a través de sus canales oficiales para desmentir ciertas informaciones y lanzar un mensaje crítico sobre quienes, ante su silencio, se atribuyen el derecho de relatar su propia historia por él.
A las discrepancias profesionales en el ámbito taurino se suman especulaciones sobre la falta de sintonía entre los entornos familiares de ambos. Diversas fuentes del sector señalan que las relaciones entre los cónyuges de los hermanos han contribuido al enfriamiento del vínculo, dificultando la comunicación fluida que mantuvieron en décadas pasadas, especialmente tras el fallecimiento de sus progenitores, Francisco Rivera «Paquirri» y Carmen Ordóñez.
Pese al distanciamiento afectivo, ambos mantienen intereses económicos comunes. El activo principal de su patrimonio compartido es la finca «El Recreo de San Cayetano» en Ronda, una propiedad de alto valor histórico y sentimental heredada de su abuelo, Antonio Ordóñez. La explotación de este inmueble como alojamiento de lujo y espacio para eventos requiere de una coordinación administrativa que, hasta la fecha, ha coexistido con sus diferencias personales.
Las trayectorias de los hermanos Rivera han seguido caminos divergentes en los últimos años. Mientras Francisco ha consolidado un perfil mediático y empresarial polivalente en Sevilla, con inversiones en el sector hostelero y colaboraciones televisivas, Cayetano ha mantenido una carrera vinculada a la moda internacional y al sector inmobiliario, preservando una mayor distancia con los medios de comunicación, una postura que ahora parece haber cambiado ante la necesidad de defender su imagen pública.


