El Ministerio de Sanidad solicita a la Comunidad de Madrid aclaraciones sobre la gestión de las listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha remitido una carta formal a la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, instando a la administración regional a esclarecer una presunta alteración de los datos en las listas de espera quirúrgicas del Hospital Ramón y Cajal. El requerimiento se produce tras la publicación de informaciones periodísticas que sugieren cambios en la prioridad clínica de los pacientes con el objetivo de modificar las estadísticas oficiales del centro.
En el documento enviado a la Consejería, el Ministerio solicita garantías explícitas sobre el desempeño de las labores de control y supervisión que competen a la Comunidad de Madrid. Asimismo, la misiva pone el foco en la veracidad de las cifras remitidas al Sistema de Información de Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud (SISLE-SNS), el procedimiento normalizado mediante el cual las comunidades autónomas informan al Ejecutivo central sobre la situación asistencial.
La titular de la cartera de Sanidad ha fundamentado su petición en la Ley General de Sanidad, que atribuye a la Administración General del Estado la competencia para establecer sistemas de información sanitaria y asegurar la comunicación recíproca con las comunidades autónomas. Según ha manifestado García, la transparencia en estos indicadores es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema público y la seguridad de los pacientes.
La controversia tiene su origen en una información publicada por el diario ‘El País’, en la que se señala que dos responsables del Hospital Ramón y Cajal habrían rebajado el nivel de gravedad de pacientes en espera para cirugía. Esta supuesta maniobra administrativa habría permitido mejorar de forma artificial los tiempos medios de espera registrados por el hospital, uno de los centros de referencia de la capital.
Por su parte, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha negado cualquier tipo de injerencia o irregularidad en el tratamiento de los datos. Desde el departamento que dirige Fátima Matute se sostiene que las listas de espera se confeccionan exclusivamente bajo criterios clínicos y son responsabilidad directa de los profesionales médicos. Además, han recordado que estos listados cuentan con el aval del comité semanal de quirófanos de cada centro hospitalario.
Este nuevo cruce institucional se enmarca en un escenario de creciente vigilancia sobre la gestión de los servicios públicos de salud. Mientras el Ministerio de Sanidad exige mecanismos de auditoría más estrictos, el Gobierno regional defiende la autonomía técnica de sus facultativos y la integridad de sus sistemas de registro estadístico.


