Pedro del Hierro reivindica la contemplación y el legado artesanal en su nueva colección ‘Hanami’
La firma Pedro del Hierro ha presentado su colección Primavera/Verano 2027, titulada ‘Hanami’, en el marco de la 84ª edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFWM). Los directores creativos de la marca, Nacho Aguayo y Álex Miralles, han articulado una propuesta inspirada en la tradición japonesa de contemplar la floración, utilizando el concepto del tiempo como un eje vertebrador frente a la inmediatez de la industria actual. El desfile, celebrado en el Invernadero del Palacio de Cristal de Arganzuela, simboliza un encuentro cultural entre Oriente y Occidente.
La colección se distingue por la convergencia de siluetas fluidas y volúmenes envolventes que conviven con una sastrería renovada. Una de las particularidades técnicas de esta temporada es la unificación de criterios entre las líneas de hombre y mujer; según los directores creativos, ambas divisiones comparten aproximadamente el 90% de los patrones y tejidos. Esta estrategia permite una interpretación dual de las prendas, manteniendo una coherencia estética que refuerza la identidad visual de la casa fundada en 1974.
En cuanto a la materialidad y el diseño, ‘Hanami’ integra elementos históricos del imaginario de Pedro del Hierro, como los efectos metalizados y los plisados. La paleta cromática transita desde tonos neutros hasta colores vibrantes, aplicados sobre tejidos que buscan el equilibrio entre la calidad de la materia prima y el rigor en la confección. Los diseñadores han subrayado la importancia de la ejecución técnica, señalando que una buena construcción es esencial para dotar de valor a cualquier propuesta textil.
La propuesta también aborda la funcionalidad comercial de la firma, diseñada para cubrir las necesidades del cliente en diversos contextos horarios. Aguayo y Miralles han defendido la coexistencia de colecciones comerciales de continuidad con piezas más experimentales destinadas a la pasarela. Este enfoque busca preservar la «atemporalidad» de la marca en un mercado global marcado por ciclos de consumo cada vez más breves y cambios constantes en las direcciones creativas internacionales.
Finalmente, los responsables creativos han reflexionado sobre la situación actual del sector de la moda y la rotación de liderazgos en las grandes firmas. Para la dirección de Pedro del Hierro, la clave de la permanencia reside en el respeto a la personalidad de la marca y en la lealtad a la base de clientes. En este sentido, la colección se posiciona como un ejercicio de continuidad del legado del fundador, adaptando códigos clásicos —como el esmoquin o los cortes de sastrería de los años 50 y 90— a las demandas contemporáneas del diseño de autor.


