Pradales insta a EH Bildu a condenar la violencia de ETA y asumir el legado íntegro de Agirre
El lehendakari, Imanol Pradales, ha solicitado formalmente a EH Bildu que asuma la totalidad del legado político y ético de José Antonio Agirre, primer lehendakari en el exilio. Durante su intervención en el Pleno de Política General del Parlamento Vasco, el jefe del Ejecutivo autonómico ha emplazado a la coalición soberanista a condenar de forma explícita «todo tipo de violencia», incluyendo específicamente la de la organización terrorista ETA, un paso que la formación abertzale no ha dado hasta la fecha.
En su réplica a los grupos parlamentarios, Pradales ha subrayado la importancia de aplicar en la actualidad las enseñanzas y valores de Agirre, fundamentados en la democracia, la justicia social y el respeto a la dignidad humana. El lehendakari ha recalcado que estos principios no son meras palabras, sino compromisos que deben demostrarse mediante «pequeñas acciones» cotidianas en el ejercicio de la política.
Para reforzar su petición, el mandatario vasco ha hecho referencia al discurso de Agirre en el Congreso Mundial Vasco de 1956, donde el histórico dirigente apeló a «elevar la voz contra todo crimen». Dirigiéndose al portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, Pradales ha citado textualmente la necesidad de condenar cualquier asesinato, sin establecer comparaciones ni distinciones en función de la autoría de los mismos.
Según el planteamiento del lehendakari, la asunción de esta postura es la vía necesaria para que las instituciones y los partidos alcancen la «autoridad moral» requerida para reclamar justicia. Pradales ha insistido en que solo mediante el rechazo absoluto a los horrores del pasado se puede garantizar que no se vuelvan a cometer actos que supongan una desgracia para el pueblo vasco.
Finalmente, Pradales ha señalado que la coalición soberanista dispone de una «magnífica oportunidad» en este tiempo político para condenar la violencia de ETA y asumir plenamente los principios éticos que reclama el Gobierno Vasco. Esta exigencia se enmarca en un debate parlamentario orientado a fijar las bases de la convivencia y la memoria histórica de la comunidad autónoma para la presente legislatura.


