El Consejo de Ministros ha formalizado el nombramiento de Jose Crespín como nuevo delegado del Gobierno en Cataluña, tras el cese de Carlos Prieto, quien concurrirá como número siete en las listas del PSC por la circunscripción de Barcelona en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. Crespín, que hasta la fecha desempeñaba el cargo de subdelegado en Lérida, asume la máxima representación del Ejecutivo central en la comunidad autónoma en el marco de una remodelación técnica de las delegaciones gubernamentales.
Esta sustitución se integra en un proceso de relevos que ha afectado simultáneamente a los delegados del Gobierno en Andalucía, la Comunidad Valenciana, Asturias y Aragón. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este miércoles los ceses correspondientes, un trámite legalmente preceptivo para que los titulares salientes puedan integrar las candidaturas electorales. Carlos Prieto abandona la delegación tras siete años de servicio en la institución, primero en calidad de subdelegado y, desde marzo de 2023, como delegado titular.
Jose Crespín (La Rambla, Córdoba, 1980) es licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Autónoma de Barcelona y funcionario de carrera en la Diputación de Barcelona. Su trayectoria política e institucional ha estado vinculada a la ciudad de Lérida, donde ejerció como jefe de Gabinete del entonces alcalde Ángel Ros. En julio de 2018, un mes después del cambio de Gobierno central, Crespín fue nombrado subdelegado del Gobierno en la provincia leridana, cargo que ha ocupado hasta su actual ascenso.
El perfil del nuevo delegado está marcado por su experiencia en la administración local y provincial bajo la dirección de Ángel Ros, quien posteriormente fue designado embajador de España en Andorra. Durante esa etapa en el Ayuntamiento de Lérida, la gestión municipal fue objeto de diversas denuncias por parte de la entonces teniente de alcalde Marta Camps, quien señaló presuntas irregularidades contables y administrativas. Entre los expedientes cuestionados se encontraba la condonación de una deuda de aproximadamente 281.000 euros a la empresa Adaix de Negocios, vinculada a la pareja de Montse Mínguez, exconcejala de Economía y recientemente dimitida portavoz del PSOE en el Congreso.
A pesar de la controversia política generada por aquellas acusaciones, que incluyeron denuncias por coacciones y vejaciones contra Crespín por parte de Camps, la Fiscalía Anticorrupción y las instancias judiciales correspondientes procedieron al archivo de las causas al no apreciar indicios de criminalidad. El nombramiento de Crespín se produce apenas unos días después de que Montse Mínguez renunciara a sus cargos en el partido y a encabezar la lista por Lérida, tras publicarse informaciones sobre las actividades empresariales y el patrimonio de su entorno familiar.
Con este relevo, el Gobierno central estabiliza su estructura periférica en Cataluña de cara al periodo electoral del 29-N. Crespín asume la dirección de la Delegación con el objetivo de coordinar las competencias estatales en el territorio, sucediendo a un Carlos Prieto que se incorpora plenamente a la actividad orgánica del PSC para reforzar la candidatura socialista en Barcelona, donde la formación fue la fuerza más votada en los anteriores comicios.


